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El Clarinete en la obra de Julián Santos

Mª Carmen Martínez Carrillo / 2007

Agradecimientos

Una vez concluida esta labor de investigación he creído conveniente dedicar unas líneas de agradecimiento a las personas que han hecho posible el presente trabajo.

En primer lugar, gracias a mi profesor, Miguel Torres, por su papel orientativo sobre cómo abordar el tema de mi memoria.

También a Javier Artaza por prestarme sus conocimientos de análisis musical.

A Nicolás Gálvez, por ser la persona que más ha ir¡fluido en mi formación musical y clarinetística, y que me ha aportado los criterios y conocimientos musicales necesarios para hablar del clarinete, en este caso, en la obra de Julián Santos.

Y sobre todo quiero dar las gracias a mi gran amigo Eugenio Santos, no sólo por la ayuda que me ha prestado para realizar este trabajo (sin la cual no hubiera podido llevarlo a cabo), sino por la gran labor que está realizando para dar a conocer la obra de su abuelo y al mismo tiempo la oportunidad que ofrece a losjóvenes músicos del pueblo de Jumilla de disfrutar interpretando su música.

Indice

Prólogo

1.-Introducción 

2.-Biografía

  • Anexo: Entrevista

3.-Estética y obra

     3.1.- Obra Lírica

     3.2.- Obra Vocal Religiosa. Los Villancicos

     3.3.- Música Instrumental

          3.3.1.- Obras para Orquesta y Banda

          3.3.2.- Obras para Piano

     4.-El clarinete en la orquesta

          4.1.-Análisis de los solos más relevantes

     5.-El clarinete en la música de cámara

          5.1.- Boceto Español

     6.-Discografía

     7.-Bibliografía

     8.- Anexos

  • Partitura del "Boceto Español" de Julián Santos
  • Partitura de "El Paño Moruno" de Manuel de Falla

Prólogo

Tenía yo diez años y era un componente de la "Asociación Jumillana de Amigos de la Música" cuando descubrí a Julián Santos. En la banda de música el director se llamaba Antonio Milán; empecé a estudiar clarinete con él y al cabo de un año ya formaba parte de la banda titular. Era entonces Semana Santa, la época del año que todos preferíamos, ya que era cuando más obras de Julián Santos se interpretaban al ser numerosas sus marchas de procesión y pasodobles. El compositor concebía la Semana Santa como una ópera dividida en actos, para cada uno de los cuales componía su marcha o su pasodoble. Una de las primeras composiciones que tuve el placer de interpretar fue la marcha de procesión "Para Siempre" (dedicada a su esposa), que ya entonces me pareció de una hermosura misteriosa.

Años más tarde conocí a Eugenio Santos (nieto de Julián Santos) y gracias a él a la Compañía Lírica "Julián Santos". Se trata de una orquesta de cámara y un coro con los cuales interpretamos obras de Julián Santos principalmente y de otros compositores, al mismo tiempo que ofrece una posibilidad a los jóvenes intérpretes del pueblo de Jumilla para intervenir como solistas. Recuerdo que era Navidad cuando Eugenio Santos me llamó para decirme que necesitaba a un clarinetista para colaborar con la Compañía Lírica el día de Noche Buena, en el monasterio de Santa Ana durante la Misa de Gallo. Aquella vez fue cuando conocí los Villancicos de Julián Santos, entre los cuales he de destacar "Duerme" (canción de cuna), que me produjo una satisfacción emocional inmensa.

Más tarde dimos un concierto religioso en el que interpretamos una "Misa a dos voces'', obra que compuso Julián Santos a la edad de doce años para voces blancas, y dos plegarias religiosas. En aquel momento percibí con admiración que parecían más arias o canciones con un marcado estilo teatral que música religiosa.

Lo siguiente que descubrí de Julián Santos, ya dentro de su obra lírica, fue la zarzuela "La Moza de la Dehesilla", la cual interpretamos en el Teatro Vico de Jumilla y en el Teatro Romea de Murcia con masiva asistencia de público. Con esta obra volví a quedar impresionada por la grandeza del compositor, la cual fue superada cuando escuché por primera vez "La Niña del Boticario", cuyos valores son suficientemente hermosos para llegar a apreciar la calidad, belleza y frescura de su música.

Pero la obra, la gran obra que ha sido decisiva para reafirmar mi absoluto respeto y admiración por el compositor ha sido "Farruca", en cuya grabación (junto con "El Fantasma de la Tercia") tuve el placer de participar como clarinete solista.

Esta primera etapa de mi relación con la música de Julián Santos termina con la edición del disco "Bagatelas de Otoño", donde conocí el "Boceto Español" , la única composición camerística de Julián Santos dedicada al clarinete, y en la cual voy a centrar gran parte de mi trabajo de investigación.

En conclusión, Julián Santos demostró ser un gran músico y compositor que a pesar de haber dejado un legado de más de cuatrocientas obras y, habiendo obtenido a lo largo de su carrera numerosos laureles como compositor, pianista y director, su obra es prácticamente desconocida por la mayor parte de los músicos de nuestra región. De ahí que el presente trabajo de graduación pretenda, al tiempo que analizar las características singulares del clarinete en su música, divulgar la obra de dicho compositor.

He de señalar que las referencias sobre músicos murcianos, en concreto de Julián Santos, son muy escasas, por lo que mi labor de investigación está basada más en un trabajo de campo y de recogida de documentos que en la compilación de manuales o trabajos ya hechos sobre el tema. Es por este motivo que quizá me exceda en algunos puntos del trabajo, ya que al no haber información alguna sobre el compositor me he tomado la libertad de exponer todos los datos que he ido recogiendo por ser inéditos y al mismo tiempo con el fin de que puedan servir de ayuda o referencia para futuros trabajos sobre la vida y obra de Julián Santos Carrión.

1.- INTRODUCCIÓN.

Para la mayoría de los europeos el principio del siglo XX fue una época fructífera y esperanzadora conocida por muchos como la "Belle Époque". La ciencia había hecho la vida más cómoda y segura, el gobierno representativo había conseguido una gran aceptación y se esperaba el progreso continuo. Pero pronto el optimismo de los que auguraban un mundo estable y mejor se vio truncado. Éste se convertirá en el siglo de las dos guerras mundiales con la desolación de las postguerras y de los dictadores (Stalin, Hittler, Franco, Mussolini). Muerte y desolación recorrieron Europa durante la primera mitad y no será hasta bien avanzado el siglo cuando se inicie la recuperación del viejo continente. España, pese a permanecer fuera de las guerras mundiales, no se vio libre de la barbarie que trajo consigo el desencadenamiento de la Guerra Civil en 1936 dejando tres años más tarde un país desolado.

Éste, por tanto, no era un panorama demasiado alentador para el desarrollo artístico y cultural. Muchos fueron los investigadores, creadores e intérpretes que se vieron obligados a emigrar principalmente a América. En el caso de España, en el desarrollo musical en concreto, los resultados de la guerra fueron catastróficos, dejando un precario panorama musical durante gran parte del siglo XX, como lo demuestran testimonios como el de D. Antonio Díaz Bautista:

"La sociedad de nuestro país dio la espalda a la música culta en un grado que no admite parangón con otras naciones: No acierto con explicación alguna para tamaño desdén, pues ni las dramáticas turbulencias de nuestra vida política, ni las dificultades económicas sirven de coartada. Otros países sufrieron avatares semejantes y mantuvieron, contra viento y marea, una gran afición musical. Por otro lado, las magníficas obras literarias y plásticas creadas en España durante este siglo alcanzaron, entre las masas más cultivadas, un nivel de aceptación mucho mayor que el de las audiciones musicales. Tengo además la sensación de que la antimusicalidad fue acelerándose uniformemente a medida que avanzaban las décadas de la centuria. En los primeros años todavía la zarzuela entusiasmaba a la gente y, pese a ser un género menor, mantenía el aprecio por una música dignamente construida. Pero a partir de la Guerra Civil hasta la propia zarzuela entró en una profunda decadencia y pasó de moda. Sólo en los últimos veinticinco años ha ido saliendo la música clásica de las catacumbas ...

Incluso el propio Julián Santos, quien en una carta dirigida a un amigo el 7 de octubre de 1936 decía:

"Estamos en una época decadente, tanto en pintura como en literatura y en música; y esto es la suma de una humanidad insensata, hipócrita y materialista, ¿qué va a salir de todo esto? "

No fueron tiempos fáciles para la zarzuela los de la posguerra española. Por un lado el régimen aspiraba a restaurar una música que consideraba una de las "esencias" españolas; pero al mismo tiempo la zarzuela ya era un género en decadencia desde antes de la Guerra y los motivos por los que decayó en los años 1930 se mantenían igualmente en los cuarenta y cincuenta. El público aceptaba bien las reposiciones de zarzuelas viejas, pero muy pocos títulos nuevos consiguieron entrar en repertorio. En los años sesenta, la zarzuela ya era un género muerto donde prácticamente sólo existían las reposiciones.

Sería la condición costumbrista y la pequeñez de sus planteamientos lo que motivara la decadencia de la zarzuela. Una condición manifestada por los ideólogos del fascismo de finales de Guerra Civil. Dionisio Ridruejo y Gonzalo Torrente Ballester vieron con tremenda lucidez la mezquindad estética del género, y apenas alentaron su creación. Su equívoco pero tradicional tono menor fue denostado primero por la intelectualidad, luego por el propio público, que sólo lo consideró como elemento nostálgico, de un pasado que nunca volverá. Poco a poco se fue quedando un resto, relegado a una serie de nombres y títulos que, como la ópera, se reiteran en los repertorios. A la España franquista no le gustaba la zarzuela que, entre otras cosas, era un producto que resurgió de sus cenizas en la II República. Recordemos esa última etapa de esplendor, verdadero canto del cisne del género, con títulos como "Luisa Fernanda" (1932), de Moreno Torroba, y "Adiósa la Bohemia"  (1933) y "La Tabernera del Puerto" (1936), estas últimas de Sorozábal.

Uno de los espectáculos de mayor éxito de las últimas décadas fue una llamada "Antología de la Zarzuela", lo que parece contradecir esa decadencia de la que venimos hablando. Pero no es así. Preguntado su creador, José Tamayo, por su dramaturgia, declaraba: "El éxito radica en que es una antología, es decir, lo mejor de varias obras. Si éstas fueran completas no lo aguantaría el público".

Por todo lo dicho, la zarzuela ha sido poco cultivada en los últimos años. Sin embargo, algunas curiosas excepciones confirman la regla. Por ejemplo, "La Niña del Boticario" , de Julián Santos. Se trata de una ágil composición, muy bien contada y mejor llevada en su partitura, que cualquier aficionado puede encontrar en el mercado, junto a los grandes títulos del género, esos que resisten el implacable paso del tiempo que azota a estas especies minoritarias.

Murcia como provincia pequeña no estaba en muy buenas circunstancias, pero pese a ello muchos fueron los músicos que vio nacer esta tierra. A continuación me dispongo a relatar brevemente las características de la vida musical murciana del siglo XX:

Las características especiales de la Música, le impiden con frecuencia ser un arte cercano al público. Las obras creadas por los compositores forman parte de nuestro patrimonio artístico-cultural, como lo forman igualmente la pintura de nuestros pintores, la escultura de nuestros escultores, los versos de nuestros poetas o los mismísimos monumentos arquitectónicos que se conservan por doquier.

Lástima que los músicos tengan una gran desventaja respecto a los demás creadores a la hora de llegar a ese gran público y convertirse en parte de nuestro patrimonio con el merecimiento que requieren; esta adversidad es la que le imprime el carácter especial a la Música: su abstracción, su falta de corporeidad y su dependencia de un intermediario entre el creador y su público: el intérprete.

Todo esto hace que una gran parte de la música que se ha escrito en cualquier época y en cualquier lugar duerma en algún archivo o en algún cajón olvidada, a la espera de que alguien le dé vida, la haga sonar.

La figura del intérprete tiene un papel importante al ser el transmisor de la idea musical desde el compositor hasta el público. Por este motivo haremos un recorrido por los intérpretes que abarcaron esta época y que tienen un atractivo especial, pues de ellos han partido las iniciativas que lentamente han dado lugar a la actualidad musical murciana.

Alrededor de los años 30 del siglo pasado existían en Murcia un gran número de intérpretes. Tanto el cine mudo como los cafés propiciaron la aparición de numerosos grupos de cámara. Había dos grupos principales, ambos sextetos, cuyos responsables eran los violinistas Roberto Cortés y José Salas, que más adelante jugarán un papel importante en la organización musical murciana. A raíz de estos grupos surgieron otros muchos que cambiaron a menudo sus integrantes hasta estabilizarse más tarde en el que sería el Cuarteto Beethoven.

Los integrantes de estos grupos son dignos del recuerdo porque lograron crear un caldo de cultivo del que saldrían empresas tan importantes como la Orquesta Sinfónica. Muchos de ellos eran profesores en el conservatorio de Murcia y otros debían compaginar la música con otras actividades, debido al poco arraigo social de esta profesión en la época aludida. Hablamos de pianistas como José Agüera, Mario Medina, Manuel Massotti Escuder, Manuel Massotti Littel, José Salas, que también era violinista junto a Antonio Salas, Pedro Campoy, Antonio Acosta, los violas Antonio Vela, José Reolid, los cellos Francisco Acosta, Pilar Cela, los contrabajos José Antonio Canales, Andrés Acosta.

Los grupos que formaban todos estos músicos fueron más o menos efímeros, pero dejan constancia de la inquietud que desde 1930 existía en Murcia en este sentido, buscando una continuidad que hasta 1947 no se logró al crear un cuarteto que, aunque sus miembros variaban en algunas ocasiones, se mantendría con el mismo nombre hasta su disolución en el año 1971 con la muerte de Francisco Acosta. Este grupo se denominó Cuarteto Beethoven, antes mencionado, y se formó única y exclusivamente para dar a conocer las obras del repertorio, escritas originalmente para cuarteto de cuerda. La primera formación fue: Antonio García Rubio (violín), Antonio Celdrán (Violín), José Reolid (viola) y Francisco Acosta (cello). Esta nueva agrupación de cuarteto de cuerda, debido a su cohesión y al estudio constante de sus componentes, hizo su aparición en un verdadero éxito, siendo requerido constantemente para sus actuaciones por toda España e incluso en el extranjero, acumulando elogios de personalidades tan importantes como Palau, Guridi, Rodrigo, López-Chávarri, Otaño y otros tantos. Hacia 1951 comienza a colaborar con ellos Manuel Massotti Escuder, abarcando un repertorio más amplio con la inclusión del piano, y así continuó hasta su desaparición en 1971.

En la primavera de 1933 hay un grupo instrumental murciano famoso en todo el mundo. Es una formación insólita, pero que ha adquirido tal perfección y renombre que los mejores compositores escriben para ellos. Este grupo fue el Cuarteto Aguilar. Se trataba de un cuarteto poco común, porque estaba formado por laúdes, y los componentes (cuatro hermanos) consagraron muchos años a enaltecer el laúd, haciendo arreglos para su formación de las páginas más importantes de la literatura musical, además de difuodir las que diversos compositores crearon para la formación. Componían el cuarteto: Ezequiel (laudín), José (laudete), Elisa (laúd) y Francisco (laudón). En 1924 constituyen el cuarteto con los distintos laúdes, obteniendo un éxito sin precedentes.

Narciso Yepes y Manuel Díaz Cano son otros intérpretes murcianos importantes que han recorrido el mundo con sus guitarras, aunque el segundo decidió centrarse en la pedagogía.

Cuando el Cuarteto Aguilar actuaba en Murcia en primavera de 1933 se estaba gestando el nacimiento del Orfeón, que pronto llevaría el nombre de Fernández Caballero. Esta agrupación tiene el gran mérito de ser la única empresa de aquella época que ha resistido al tiempo. El Orfeón también ha contribuido de manera especial en la difusión de la música de muchos compositores murcianos, estrenando e incluyendo en su repertorio obras de muchos de ellos.

Aquí termina el recorrido por los intérpretes murcianos más destacados de la época que dedicaron su esfuerzo a trasmitir la Música. Pero quisiera también recordar a aquellos compositores que la crearon y gracias a los cuales tanto intérpretes como oyentes podemos disfrutar de Ella. 

Resulta paradójico comprobar cómo algunos escritores que hablan de artistas murcianos no nombran en ningún caso a los músicos, ¿desde cuándo la música no es arte? Nos referimos a personas como Andrés Baquero, que sacó a la luz pública en 1913 su fecundo "Catálogo de los Profesores de las Bellas Artes Murcianas", donde cita a pintores, escultores y arquitectos, pero no acierto a comprender porqué no dar noticias de nuestro músicos. Los había y suficientemente importantes como para aparecer en ese catálogo junto a los demás artistas. En 1951 y de forma reincidente se vuelve a obviar a nuestros músicos en el trabajo de Joaquín Espín "Artes y Artífices Levantinos". Al año siguiente repara de alguna forma tan extraños olvidos Antonio Olivier con la publicación de su libro "Medio Siglo de Artistas Murcianos'', recogiendo una sucinta biografía de bastantes compositores e intérpretes de nuestra tierra que brillaron durante este período.

Comenzando por Manuel Femández Caballero, que vivió entre 1835 y 1906, seguirán Antonio López Almagro, Mariano Soriano Fuertes, Bartolomé Pérez Casas, Emilio Ramírez Valiente, Julián Calvo, José Carrasco, Manuel Díaz Cano, Vicente Espada Cánovas, Pedro Jiménez Puertas, Manrique de Lara, Antonio López Villanueva, Juan Miguel Marín, Manuel Massotti Littel, Cristóbal Montojo, Pedro Muñoz Pedrera, Marcos Ortiz, José Sandoval, José Pérez Mateos, Alfredo Santos de la Rosa, José Verdú Landívar, Antonio Salas Ortiz, Manuel Moreno Buendía, etcétera...

De este nutrido grupo de compositores podríamos decir que sólo Fernández Caballero ha tenido un reconocimiento pleno por parte del público y en el género que sobre todos, la zarzuela, ocupa un lugar muy destacado gracias a obras como: "La Venganza de Palacio", "Gigantes y Cabezudos".

Otra gran figura, cuya influencia se dejó sentir a nivel nacional en diversas facetas y que aún no está considerada como se merece es Bartolomé Pérez Casas, compositor y director cuya figura ha tenido una relevancia enorme en la primera mitad del siglo XX en la música española. Compositor de "A mi Tierra" y "Lorenzo".

José Salas, catedrático del conservatorio superior de Murcia, ha sido uno de los músicos murcianos más importantes del pasado siglo. Su figura estuvo unida a todas las iniciativas musicales de nuestra ciudad, y fue el impulsor de algunas de ellas, como la Orquesta Sinfónica, de la que fue director. De toda su producción lo más destacado es: "La Huerta Canta" y "Enla Huerta de Murcia".

Otro catedrático de piano fue José Agüera, cuya obra para piano es una de las joyas de la música escrita por compositores murcianos, siendo uno de esos artistas que por formación y calidad de su obra merecería ocupar un puesto importante entre los compositores españoles. Pero posiblemente su modestia, o el apego a su tierra, de la que no quiso salir, le limitasen a la hora de propagar su obra lejos de nuestra región. Componía principalmente para piano obras como: "La Escollera de Torrevieja" y "Los Valses Serios".

Discípulo de José Agüera fue César Cánovas, compositor prolífico de pequeñas obras llenas de lirismo e inspiración armónicamente muy correctas y sin grandes pretensiones innovadoras. Sus títulos eran tan sugerentes como: "Cuadros del Levante Español", "Perfumes de Azahar en el Aire de la Tarde".

También como discípulo de José Agüera estará presente Mario Medina, otro músico murciano, aunque oriundo de Orihuela. Se aleja de la tonalidad tradicional tomando un carácter europeísta que le aleja del nacionalismo. Entre sus obras destacan: "Sinfonieta Murciana" y "Concierto Murciano para Guitarra Orquesta".

Según Miguel Baró Bo, Julián Santos "es uno de esos artistas al que no se puede encasillar en ninguna corriente o estilo, porque tiene una personalidad tan especial que lo hace brillar con luz propia". Está considerado como uno de los compositores murcianos más destacados del siglo XX. Fue un músico precoz, ya que tocaba el piano desde los cinco años, compuso una misa a dos voces a los doce años de edad y sus primeras zarzuelas "Sueño de Niña" y "El Embrujado Rey" a los dieciséis y dieciocho años, respectivamente.

El libro mencionado anteriormente "Medio Siglo de Artistas Murcianos" cita a Julián Santos y a su padre, Alfredo Santos, con estas palabras:

"SANTOS DE LA ROSA, ALFREDO

Nació en Hellín en 1872, pero residió casi toda su vida en Jumilla, donde falleció en 1933. Allí se le consideró siempre como nativo. Por línea paterna es descendiente de una familia de músicos notables. Fue pianista, director y compositor. Estrenó varias zarzuelas tituladas "Las Alhajas de la Virgen", "El Discurso" y otras, con éxito lisonjero. Fue un gran propulsor del género lírico siendo empresario del Teatro Vico de Jumilla, y dando a conocer todo el repertorio del género grande y chico. Hombre amante del terruño y de la familia no quiso aceptar grandes puestos que le fueron ofrecidos. Es, además, autor de varias marchas fonebres de una originalidad poco corriente. "

"SANTOS CARRIÓN, JULIÁN

Nació en Jumilla el año 1908. Estudió con su padre piano y solfeo, actuando como organista en la Iglesia del Salvador, en Jumilla, cuando tenia cinco años. Como concertista de piano ha dado varios recitales en varias capitales de España y África del Norte. En la actualidad es Director de la Agrupación Santa Cecilia. Como compositor tiene una colección de villancicos e innumerables obras de tipo religioso. En el concurso de zarzuelas organizado por Radio Nacional, fue premiada su zarzuela "Los Gerifaltes", estrenándose ésta con clamoroso éxito en el Teatro Apolo de Valencia. Es, además, autor de las zarzuelas "La Moza de la Dehesilla" y "Salomé", estrenadas ambas en el Romea de Murcia. También es autor de muchos pasodobles y varias marchas fúnebres. Actualmente reside en Jumilla. "

Como intérprete y amante del arte estoy en la obligación de servir de puente entre los creadores y el público, pero quisiera una vez más resaltar la calidad de todos estos artistas, en especial de Julián Santos, y mi empeño en que sus obras no permanezcan en el olvido cuando desaparezcamos todos los que hoy somos conscientes del valor que poseen.


 2.- BIOGRAFÍA.

Julián Santos Carrión nació en Jumilla el 15 de enero de 1908 en el seno de una familia de arraigada tradición musical. La familia Santos estará presente en la vida musical murciana desde finales del siglo XIX. Los primeros Santos de los que se recuerda información son Baldomero Santos Orgilés (hermano del abuelo de Julián Santos) y Julián Santos Orgilés (abuelo de Julián Santos). Baldomero Santos era el director de la banda de música de Jumilla en 1892, y en esa misma época su hermano dirigía la banda de música de Mula, con la que ganó un concurso de bandas interregional interpretando una composición propia. Testimonio de todo ello da Manuel Gea Rovira en "La Jumilla Musical de hace un Siglo ", donde se cita a los dos Santos:

"El alcalde Evaristo Vicente Tomás prefiera contratar por 2.000 pesetas a la banda de Mula en lugar de la de Jumilla, entiendo que vendría a Jumilla el otro Santos, Don Julián Santos Orgilés, que allí tuvo hasta más de sesenta músicos(...) Esta banda de música ganó una laureada en un concurso interregional donde se hizo famosa, pues el director Don Julián Santos Orgilés quiso que ganara el concurso con una difícil composición musical sin dirigirla personalmente, él se sentó junto a los jueces del concurso. Genio y figura del abuelo de nuestro SantosCarrión (...) Un hermano de Don Julián el mulero, Don Baldomero Santos Orgilés en el año de 1892 era director de la banda de música de Jumilla y contaba con 33 músicos ...

Julián Santos Orgilés contrajo matrimonio con una de las tiples más destacadas del momento, Concha de la Rosa Cándido. Fruto de este matrimonio nace Alfredo Santos de la Rosa (padre de Julián Santos) en la localidad murciana de Mula. Alfredo Santos continuará con la tradición musical de sus antecesores y en palabras de Silvio Vicente:

"Es otro de los personajes entrañables que colaboraron en el resurgir de la cultura jumillana entre los siglos XIX y XX, período al que no dudaríamos en denominar Época de Oro; gracias a sus esfuerzos y desvelos se creó una gran afición a la música y al teatro, y concretamente a la zarzuela".

A pesar de que Alfredo Santos nació y vivió en Mula, en 1895 (a los 25 años de edad) tras realizar el servicio militar fue requerido por su tío Baldomero Santos y se trasladó a Jumilla, lugar en el que permanecerá hasta su muerte. Allí creó la banda de música "La Lira", formada por 80 niños. Trabajó como organista de la Iglesia de Santiago, fundó una Escolanía formada por niñas, con el fin de recaudar dinero para ayudar a los soldados enfermos o heridos de la Guerra de Cuba y de Filipinas. También creó una Compañía Cómico-Lírica de aficionados con la que representaba un gran número de zarzuelas, muchas de ellas de composición propia, también con fines benéficos. Además fue empresario del Teatro Vico de Jumilla y responsable de llevar allí a las mejores compañías de teatro y zarzuela del momento. Su labor como compositor también era destacada cultivando fundamentalmente el género de la zarzuela de ambiente jumillano. Son numerosos los testimonios que dan fe de la gran capacidad creativa de Alfredo Santos, como el de Silvio Vicente, quien afirma:

"Como compositor su labor no tiene precio, era un hombre con una facilidad para componer obras musicales tan extraordinarias que se podía permitir el lujo de componer una pieza y ensayarla con sus músicos unas horas antes de su interpretación ante el público, y esto sin merma alguna de calidad"

De igual modo que resalta su capacidad para la enseñanza:

"Sólo un hombre con su sensibilidad y sus conocimientos pudo ser capaz de enseñar música con la simple ayuda de un papel pautado y de un piano, sin método alguno, improvisando rápidamente los ejercicios convenientes para el desarrollo musical del alumno".

Alfredo Santos contraería matrimonio el 16 de abril de 1904 con la actriz y cantante María Josefa Carrión. Fruto de este matrimonio nacieron ocho hijos, los cuales estudiaban música con su padre y cantaban con su madre. Tres de los hijos fueron músicos; Alfredo y José Maria (los dos menores) compaginaban su actividad musical con la abogacía pero murieron muy jóvenes victimas de las enfermedades producidas en la Guerra Civil; el mayor, Julián, sobrevivió a estas vicisitudes convirtiéndose en el máximo exponente musical de nuestra localidad.

Julián Santos Carrión, continuando la tradición musical de su familia, comienza su carrera musical a los cinco años sustituyendo en ocasiones a su padre en el órgano de la parroquia de El Salvador de Jumilla, allá por el año 1913. Desde muy temprana edad tocaba el piano, la flauta, el clarinete y el violín. Comenzó como clarinetista en la banda de música La Lira de Jumilla bajo la dirección de su padre. Su hermano José Mª tocaba el fliscomo y su hermano Alfredo el Bombardino. Una de sus primeras composiciones es una Misa a dos voces fechada en el año 1920 y que compuso a la edad de 12 años, así como las Operetas "Sueño de Niña "y "El Embrujado Rey" , escritas a la edad de 16 y 18 años respectivamente.

Al llegar a la mayoría de edad tuvo que realizar el servicio militar. Lo destinan a Melilla, pero esto no le supone una excusa para apartarse de la música y decide ponerse al frente de la banda de música del regimiento, además de componer numerosas marchas como "El Relevo" o "Paso al Frente". En Melilla también compone varias piezas para piano Fox-Trot, Tangos y música para "Cabarets", que era lo que entonces se estilaba.

Finalizado el servicio militar y en plena Guerra Civil se traslada a Murcia, ciudad en la que permanecerá durante varios años. Allí realiza numerosas actuaciones en el Teatro Romea de Murcia, en colaboración con otros músicos como Antonio Acosta o el violinista Antonio Salas, con quien forma un dúo. Solían actuar casi todas las tardes en el que entonces era Café Oriente de Murcia. También impartía clases de piano en dicha localidad y dirigía durante el año 1937 el Orfeón Fernández Caballero. Durante este período compone la Zarzuela todavía inédita, "El Fantasma de la Tercia" (1940) en colaboración con el escritor Joaquín García. Una vez acabada la Guerra Civil, estrena en el Teatro Romea de Murcia la Opereta "Sueño de Niña" en el año 1939, con libro de Pérez de los Cobos y que posteriormente sería adaptada a un nuevo libreto esta vez de Lorenzo Guardiola, con lo que la obra adoptaría el nombre de "Retablo del Desamor" (Opera-Ballet). En el diario "Línea" de Murcia, se hablaron maravillas del joven compositor que asombró a todo el público con su imaginación para componer y dirigir su obra con gran éxito. De este periodo es también la composición "Domingo de Panes Jumillano" que después sería ampliada a zarzuela con el nombre de "La Moza de la Dehesilla ", con letra de Rafael Soria.

En lo referente a su vida sentimental, Julián Santos contrajo matrimonio con Asunción Espinosa de los Monteros (hija del Barón del Solar), acto al cual no asistió ningún miembro de la familia del Barón por oposición a tal enlace, debido a la falta de consideración que los músicos gozaban en aquella época.

A principio de los años cuarenta Julián abandona Murcia para dirigirse a Madrid, según palabras del propio maestro "buscando nuevas glorias". Allí conoce a los más importantes músicos de la época, destacando especialmente a su gran amigo Ernesto Halfter, quien le propondrá marcharse con él a Alemania. Sin embargo la inexplicable pasión por Jumilla le hace volver de nuevo a su tierra donde permanece hasta su muerte.

Establecido definitivamente en Jumilla forma una banda de música y comienza el periodo más fructífero y de mayor calidad de Julián Santos como compositor. A este periodo corresponden los Villancicos y obras religiosas compuestas e interpretadas todas en las distintas parroquias de la localidad, pero es en el Teatro Vico de Jumilla donde mayor actividad desarrollan las diversas compañías que Julián Santos creó; el 26 de Junio de 1946 estrena la recién adaptada obra "La Moza de la Dehesilla" (Zarzuela en Dos Actos escrita por sus autores como homenaje a su patria chica, Jumilla). Esta obra fue paseada por los diferentes teatros de la región obteniendo un gran éxito. Pero los años de la posguerra fueron malos en el ámbito musical. La zarzuela entra en un pozo sin fondo, los teatros en Madrid se encuentran vacíos y únicamente el género chico mantiene todavía el tipo con alguna obra de Barbien o Chapí. Podemos decir sin riesgo a equivocamos que a Julián Santos le tocó vivir una de las peores épocas para su profesión, como así relata el libro "Mediosiglo de artistas murcianos", donde destaca la precocidad musical de Julián Santos así como la grandeza y calidad de su obra, poco aprovechada por aquel entonces.

Aute esta situación el compositor continúa escribiendo y centra la mayoría de las obras en la banda de música, escribiendo sus mejores marchas fúnebres como "Luz, "Getsemaní", o "Llorona" y obteniendo el primer premio de RNE de pasodobles con "Agareno". Posteriormente, y en el certamen nacional de Cartagena, también obtiene el segundo premio con el pasodoble "Obsesión".

Es en el año 1953 cuando Julián, en colaboración con su amigo Camilo Valenzuela escribe la obra que más éxito ha tenido de cuantas haya escrito: "Farruca". El 13 de Abril de 1953 se estrena en el Teatro Vico con Libertad y Fermín Navarro en los papeles principales. El resultado fue extraordinario, 40 representaciones ininterrumpidas volviéndose a reestrenar una nueva versión en Noviembre del mismo año. En Agosto de 1989 la Compañía Lírica "Julián Santos" de Jumilla la repuso en el teatro jumillano obteniendo dos llenos absolutos, consecuencia de lo cual fue su montaje en el Teatro Romea de Murcia con un lleno apoteósico.

El 25 de Febrero de 1956 se estrena una nueva zarzuela "Jaime Alfonso el Barbudo", esta vez con libreto de Lorenzo Guardiola. Zarzuela que trata sobre la leyenda del bandolero Jaime Alfonso el Barbudo y sus andanzas por las tierras murcianas. Antes de este estreno (finales de los años 40 y principios de los 50) ya había compuesto dos de sus mejores obras: "Los Gerifaltes" y "La Niña del Boticario", ambas con libreto de Lorenzo Guardiola. Con "Los Gerifaltes" obtiene el Premio Nacional de Zarzuelas organizado por RNE. Fue estrenada en el Teatro Apolo de Valencia el 26 de Enero de 1951, esta obra fue repuesta en Valencia, Cieza, Villena y Jumilla obteniendo grandes críticas y aceptación.

En los años posteriores dedica principalmente sus composiciones a obras para orquesta y piano como Suite Santa y Elegiaca, Poemas Sinfónicos, Estudios, Cuartetos, Habaneras, entre otras. Obtiene con "Montaraz" el Tercer Premio Nacional en el Certamen Lírico de Aspe organizado por El Teatro de la Zarzuela de Madrid y presidido el jurado por el maestro Moreno Torroba.

"La Niña del Boticario" constituyó la gran frustración de Julián Santos, ya que nunca consiguió estrenarla. Curiosamente en la carpeta donde el compositor la conservaba figura la cita "Para estrenar después de mi muerte'', por ello el 15 de Agosto de 1988 se estrenó en la ciudad de Jumilla promovida por la Compañía Lírica "Julián Santos" y dirigida por Julián Molina y Antonio Milán Juan. La obra tuvo un gran éxito, contando para el estreno con grandes profesionales de la lírica como eran Teresa Verdera, Silvia Leivinson y Miguel López Galindo.

A pesar de sus numerosos éxitos y reconocimientos no corrían buenos tiempos para la música y no pudo vivir de su faceta de compositor, Recurrió a las clases de solfeo y piano, a la dirección de la banda de música e incluso a tocar música de verbena con un grupo que se dio a conocer como Los Yulis: "A veces tocaba pura bazofia para poder comer y eso lo llevaba fatal", cuentan sus amigos. Pero había que comer y como él mismo dijo: "Gracias a la música pornográfica estoy ganando dinero" .

Y es que como se recoge en un artículo de la publicación Ababol:

"Vivía por y para ella. Con éxito o sin él, lo mismo si ésta conseguía calmar su ansiedad que si de pronto se sentía arder en el infierno de la insatisfacción"

En el año 1972 muere Asunción, la esposa de Julián Santos, a quien dedica la marcha fúnebre "Para Siempre". Éste supuso un duro golpe para el maestro, como recoge su amigo Julio Reyes:

"Al caer ese árbol para siempre cayó también el ánimo dichoso, la ilusión de vivir y la inspiración musical. Virtualmente, al irse su aristocrática esposa, Julián se fue con ella: su musa inspiradora murió también. Yya el Julián de hoy, el Julián sin su adorada esposa, es como un alma viviente. Es como un alma que, ya por inercia, se distrae impartiendo su maestría, se distrae solamente enseñando a los jóvenes a tener alma viva, alma musical, alma sensible ...

A partir de este momento su actividad creadora merma y en 1973 escribe la que sería su última obra "Cosmos"; humorada lírica en dos actos cuyo estreno, debido al estado del tiempo (se representó al aire libre), fracasó estrepitosamente en la afluencia de público, lo que sumado a otras vicisitudes y la situación musical que había entonces conducen al músico al ostracismo.

Se centró, entonces, únicamente en la enseñanza de solfeo y piano, actividad que desarrolló durante la mayor parte de su vida en su vieja casa de la calle del Rico de Jumilla. Su última actividad musical fue colaborar en la creación de la actual Asociación Jumillana de Amigos de la Música de Jumilla, de la que fue su primer director. A finales del año 82 dimite de su cargo alegando problemas de salud:

"Muy señores míos: Por motivos de salud me veo obligado a presentar mi dimisión irrevocable como Director de esta agrupación, con el deseo de que me sea aceptada, sin que por ello y de una forma desinteresada pueda colaborar con ustedes siempre que mis conocimientos sean requeridos. Atentamente, Julián Santos Carrión

El 3 de julio de 1983 muere en la misma localidad que lo vio nacer dando muestra, incluso en sus últimos días, de ese carácter que terminará de perfilarlo como uno de los personajes más genuinos de la cultura jumillana:

"Decidió el domingo gastarnos la última broma, sabiendo como sabía -si ahora lo pillara le diría cuatro cosas- que nos iba a hacer pasar un mal trago. De manera que lió los bártulos, se tarareó a sí mismo una marcha fúnebre y se nos fue al otro mundo ". 4 Julio de 1983, García Martínez (Diario La Verdad)

Fue un hombre crítico que muchos definían como todo un bohemio. De carácter mayor pareció ser la nobleza de su corazón; "un niño grande", lo llamaba Ernesto Miracle en su poema "El Último Bohemio" dedicado al maestro y que recojo a continuación:

"El último Bohemio "

Ha muerto un niño grande. Un niño grande ha muerto.

Ha muerto un día cualquiera

en un lugar cualquiera de su pueblo.

¡Ha muerto el Maestro Santos: el último bohemio!

Sus furias desatadas

y la ironía tremenda de su genio, eran la cobertura

que él usaba

para ocultar su corazón inmenso.

¡Era tan noble que se avergonzaba

de ser así, sencillamente bueno!

Y lanzaba sus flechas ingeniosas

y sus hachas de hierro, en todas direcciones

hasta cubrir la rosa de los vientos.

¡Y las gentes pequeñas que no lo comprendían

No se lo perdonaban al Maestro!

Ha muerto un niño grande. Un niño grande ha muerto. 

Ha muerto el Maestro Santos.

Se apoderó la tierra de su cuerpo.

¡Cataratas de notas musicales!

¡Borbotones de música y de sueños!

¡Melodías en arpas enlutadas, venid, venid al vuelo,

a llenar el vacío que ha dejado su corazón inmenso!

¡Que ha muerto Julián Santos: el último bohemio!

       Ernesto Miracle, Jumilla 3 de Julio de 1983

Dejó un legado de más de 400 obras, aunque se suponen más, pues fue exigente con su trabajo y muchas de sus composiciones terminaron en la papelera: "Voy a quemar toda la música que he compuesto, la voy a quemar cualquier día", decía el maestro.

Fue profesor y descubridor de exitosos músicos del presente como el compositor Roque Baños o el tenor Julián Molina, quien afrrma: "A él le debo mi carrera, fue quien me dijo que debía estudiar. Y, luego, cuando ya llevaba avanzados mis estudios de música y venía de Italia, iba a visitarlo y él me enseñaba ilusionado su trabajo".

Tras su muerte surgen varias personas y asociaciones, las cuales hacen posible la difusión de su música, personas como Pilar y Pedro Valero o Antonio Milán Juan, entre otros, todos ellos grandes profesionales de la música, así como su gran amigo José García Martínez e instituciones como la Asociación Musical "Julián Santos", La Asociación Jumillana de Amigos de la Música o la Compañía Lírica "Julián Santos".

Varias han sido las Bandas y Orquestas foráneas que han interpretado sus obras, como la Banda de Alzira, Banda Sinfónica de Alcasser, Orquesta de Cámara de la Academia Europea de Erba (Italia), Orquesta Sinfónica de Murcia, Orquesta Filarmónica de Moscú y Ural Philharmonic Orchestra de Rusia, así como los grandes pianistas Pilar y Pedro Valero, quienes interpretan sus obras por todo el mundo.

El día 23 de Marzo de 2003 el Ayuntamiento de Jurnilla, presidido por Francisco Abellán Martínez, nombra a Julián Santos Hijo Predilecto de esta ciudad en un acto celebrado a tal efecto en el Teatro Vico de Jurnilla.

ANEXO: ENTREVISTA.

A continuación incluyo fragmentos de la última entrevista que se le hizo a Julián Santos en la Cadena Ser realizada por Koki en el año 1981 y en la que él mismo habla de su trayectoria musical cuando tan sólo restaban dos años para su 

Koki: Maestro háblenos de su vida.

Julián Santos: Yo empecé a los cinco años, era organista en la parroquia del salvador, iba a tocar con la criada, ella me llevaba. Tocaba en la Misa de Gallo a los cinco años, al llegar al "Sanctus" tenía un sueño que ya no podía (...), y no llegaban mis pies al pedal, esto quiere decir que empecé ... Yo que sé, desde que empecé a hablar ya tocaba el piano, y claro, mi padre como era músico también, había que levantarse temprano y el pobrecico me decía: "venga vete tú a la misa esa", y ya pues, empecé desde muy pequeño. Con artistas, acompañando a artistas (...). Con siete años tocaba en los teatros, en los cines; entonces había que seguir a las películas; había una tormenta, pues había que hacer una tormenta en elp iano ...

Koki: ¿Los efectos sonoros ltabía que hacerlos con una orquesta acompañando a lapelícula?

Julián Santos: No, no, entonces no había orquesta, era un pianista que acompañaba. Había que tener ingenio para acompañar: que era un día gris, pues música gris, o sea, era muy dificil eso. Y ¿cómo empecé composición? ya me hago mayor, empiezo a acompañar a artistas y todas esas cosas... Y ya estoy en Madrid Están empeñadas en que me vaya con ellas a París, al extranjero ... y yo estaba casado ya.

Koki: ¿Y cómo se fue a Madrid?

Julián Santos: Pues buscando nuevas glorias yo me fai a Madrid Y Madrid estaba entonces un poco mejor que ahora, porque ahora es un desastre; ahora no son músicos, ahora son señores que pegan gorgoritos y gritos (...) y esa es la música de hoy, o sea música bien no hay, no hay nada de eso, si hay son cuatro cantantes amanerado' pero de lo demás es hundimiento total. Y claro, quieren enmendarlo y meten óperas, obras de envergadura, obras de Haydn, de Giusepe Verdi...de todos esos autores que eso no puede digerirlo, claro, gente que no está preparada. O sea, que la labor que habría que hacer era empezar con el género lírico nuestro, la zarzuela, que es tan bonita, tan español (...) ¡Fuera!, no interesa, porque claro, el intelectual, el que dice ... ese se va muy alto, se va a Mozart ... Que no lo entienden, ¿sabes? pero eso viste mucho (...) Mozart, Mozart, Mozart ... "¡Hombre, yo conozco la Sonata ...!" pero todo eso es tontería, nada de nada, no hay ni una preparación, no hay una base. Esa es la frustración musical.

Y claro, buscando nuevos aires me fui a Madrid y ya tenía a los nenes, tenía tres nenes, y las artistas... claro, entonces era un mozo muy retrechero, y calavera también unpoco. "Usted se viene con nosotros y se viene a París" y todo el mundo: ''pero bueno, ¿por qué no se va usted, maestro?" Y yo ... pensé que si me marchaba y me dejaba a mi mujer y a mis hijos yo me enamoraba de una señora de aquellas y ya se estropeaba todo. Y sí, todas esas cosas: "¿por qué no se marchó usted?" Por eso mismo, por mis nenes, por mis hijos, porque es lo que más he querido en el mundo y a mi mujer. Toda esa es la cuestión, el gran secreto mío. Yo he tocado con grandes orquestas, he estrenado en capitales, (...) pero ¿qué hacía con eso?, ahora estaría pues, Dios sabe.

Koki: Prefirió usted a la familia.

Julián santos: sí, si, si, indudablemente. 

Koki: Y se vino a Jumilla de nuevo.

Julián Santos: Si, sí, Jumilla nuestra tierra, que está muy parecido a Yecla, el ambiente, el clima y todas esas cosas.

Koki: ¿Usted recuerda cuando venía aquí a Yecla a tocar en un buen piano que había y que hay en la Sociedad Recreativa de Cazadores?

Julián Santos: Ya lo creo. Y venía toda la gente y se llenaba aquello. Había un señor que le decían el Vela, y un presidente que era muy gracioso con Juanita, su mujer, y se ponían a bailar un tango argentino, la gente mirando (..) y había que ver aquello; yo tocando y ellos más serios que nada. Y a Guirao, de aquí de jumilla me lo llevaba.

Koki: Haciendo memoria maestro, ¿cuántas composiciones a creado usted?

Julián Santos: Innumerables (...) De zarzuelas más de diez o doce. "Los Gerifaltes" estrenada en "Apolo ", "La Moza de la Dehesilla" en el "Romea" de Murcia, "Alfonso el Barbudo", "Cosmos", muy interesante también. Esa no tuvo éxito, porque se hacen las cosas mal hechas. Se puso un escenario enorme, costaba más de treinta mil duros levantar el telónpor aquellos entonces y eso es una barbaridad.

Koki: Usted ha sido un amante delpasodoble, yo le he escuchado con esa orquesta que tenía usted, ¿cómo era?

Julián Santos: "Los Yulis ", ya lo creo. Ahora hay uno que se llama "Pepe Guirao" que lo voy a estrenar ahora. Es un pasodoble muy bonito.

Koki: Y "La Niña del Boticario", ¿qué pasa?

Julián Santos: "La Niña del Boticario" es un entusiasmo muy grande, pero esas cosas que pasan en Jumilla ...En mi pueblo no hacen nada, no tengo inconveniente en decirlo.

Koki: De ''La Niña del Boticario" se habló hace un par de meses (...) yo hablé con un paisano mío, uno de los mejores tenores actualmente, que tuvo la suerte de ser descubierto por Julián Santos, ¿usted recuerda cuando descubrió a Julián Malina?

Julián Santos: Me fueron a visitar a mi casa porque ponían "Molinos de Viento". El maestro era un muchacho muy sencillo, pero no conocía la partitura, y me llevaron (...). Me llamó la atención una voz entre bastidores, me llamó la atención aquella voz, y era Julián Malina. Me preguntaron que quién me había parecido el mejor de todos, "aquí hay una voz estupenda, ese niño que canta: niña nunca bebas... " (...) A los días fueron a visitarme, me dijeron: "¿usted ha dicho eso?" "pues sí, y lo mantengo". Lo mando a Murcia, a los amigos, al viejo Massotti, don Manuel Massotti Escudero ... y le digo: "aquí hay un tenor con una voz fantástica, quiero que usted le eche una mano, le ayude, lo mande a Madrid, lo recomiende ... " Lo manda a Madrid y saca una plaza para estudiar en Roma. Por cierto, Julián es una persona excelente, nunca me ha negado.

Koki: Julián Malina vino hace meses a visitarlo, y estaba usted con esa obra, "La Niña del Boticario", ¿qué le dijo?

Julián Santos: Le dije que si se estrenaba esa obra la cantaría el.

Koki: Él me dijo que se la tocó un poco al piano y era una verdadera maravilla y qué estaba dispuesto a interpretarla.

Julián santos: Así es.

Koki: ¿Es cierto que hay gestiones para enviar la obra a la Reina Doña Sofía y que la Reina le reciba a usted?

Julián Santos: Sí, sí, es cierto, pero esto de estrenar aquí es tan dificil ... Yo hago lo que sea, llamo a los mejores maestros, pero es muy dificil, no hay protección ninguna.

Koki: En estos momentos, a sus 73 años, ¿cuál es la meta que le queda por alcanzar, lo que le llenaría a usted de pura satisfacción?

Julián Santos: Primeramente estrenar, si pudiera estrenar las obras que tengo escribiría más, pero así se me quitan las ganas.

Koki: Yo creo que lo maravilloso del maestro Julián Santos es que con sus 73 años ha dicho que si encontrara un poco de protección seguiría componiendo, seguiría escribiendo música... el sentirse eternamente joven, como debe ser. Yo creo que es un reto de Murcia para los murcianos, desde Jumilla, lo que el maestro Julián Santos lanza a los cuatro vientos, primero de la región y después de toda España. Aquí hay un músico, que como tantos otros, no hemos sabido valorarlo.

Julián Santos: Yo me sentiría mejor, porque es eso lo que tengo, un decaimiento de cómo está la música en España.

Koki: Vamos a poner punto final a esta entrevista, que no a su obra. Ya hemos lanzado un reto y yo creo que Jumilla, que Murcia responderá y esa Niña del Boticario que está todavía aguardando su oportunidad saldrá a la luz pública y será un motivo de orgullo para Jumilla, para los murcianos, para España, y además será unaprueba evidente de que sabemos cuidar lo que tenemos, sabemos enaltecer los valores que da esta tierra de Murcia. Muchísimas gracias. Maestro, ¿quiere usted decir algo?

Julián Santos: Gracias a ti, eres muy simpático y me haces muchos elogios que yo no me merezco tanto, pero enfin, hemos hablado de la zarzuela y es así, la situación es esta, falta protección.

Koki: De acuerdo. Muchas gracias.

Julián Santos: A ti.

3.- ESTÉTICA Y OBRA.

En los siglos XIX y XX canciones folclóricas, ritmos nativos y mitos heroicos inspiraron a la música europea, pero en algunos casos también dieron expresión a una lucha política por la independencia o la libertad.

Varias veces hemos encontrado compositores españoles que estudiaron en París y fueron influidos por compositores franceses de su época. Tal es el caso de Albéniz, alumno y amigo de Chausson, Joaquín Rodrigo fue alumno de Dukas, mientras que Joaquín Turina estudió con D'Indy y fue amigo de Debussy y Ravel.

Cuando escuchamos la obra de Julián Santos podemos percibir una firme y férrea pluma que reúne, musicalmente hablando, tres características principales. En primer lugar, una influencia melódica y rítmica procedente del nacionalismo español, especialmente de Falla (por su carácter rítmico) y de Turina (en el alto contenido virtual de su melodía). En segundo lugar, una influencia del casticismo español transmitido a través de la zarzuela, aunque de nuevo desviado temática y musicalmente hacia el nacionalismo español, puesto que es en el pueblo, alejado de lo urbano y el refinamiento, donde encuentra los elementos temáticos que forman parte del contenido de su obra. En tercer lugar, podemos apreciar una fuerte influencia de la música impresionista, vean sino en su "Romance Brujo" el colorido tonal y orquestal del que está dotado, así como los círculos cerrados melódicos interrumpidos que dotan a su obra de una estructura formal y espacial liberada de los cánones dominantes, en especial de lo centroeuropeo.

Sin embargo, es en la esencia e idiosincrasia del pueblo donde encuentra un mayor flujo de emociones. Si partirnos de su obra para piano, en especial "Bagatelas de Otoño" hasta llegar a la música para banda, sin dejar a un lado su obra orquestal y la zarzuela, podemos apreciar un alto contenido de simplicidad y honestidad en sus armonías y elementos melódicos, reflejo de la sinceridad y claridad musical con la que es tratada la herencia popular que el compositor atesora de una manera viva, aspecto sintomático que nos revela que él forma parte de esa herencia popular.

Concretando, podríamos decir que se trata de un compositor que a pesar de ser capaz de conocer, elaborar y desarrollar el acto de la creatividad, ha logrado con ello alcanzar el equilibrio entre lo culto y lo popular, incapaz de abandonar su origen primigenio en pos de obtener el beneplácito de los detractores de lo popular, porque el maestro Santos no necesitaba ese tipo de complacencias para alcanzar méritos artísticos, lo que le importaba realmente era erigirse como noticiero de lo cotidiano, es decir, hablamos de una persona del pueblo y para el pueblo. Así es como la música de Julián Santos emana de la partitura y hechiza cuantos oídos sabios se liberan del yugo de la ignorancia y del olvido. 

Era una pasión incendiaria la que cubría a Julián Santos al hablar de su música, desde la de sus marchas lentas por las que siempre mostró un particular aprecio, quizás por aquello de que habían sido escritas para ser oídas por las calles y rincones jumillanos, hasta la de su producción teatral. En este caso, con palabras y modos mayores porque no de otro modo podía mostrarnos los entresijos de "Los Gerifaltes", la bondad de buena ley de "La Niña del Boticario", al cabo estrenada por su propia gente y a la que cabe señalar como su obra cimera, y también de la misma "Farruca", que ya había conocido los aplausos en aquella memorable noche del 10 de abril de 1953, en el Teatro Vico, dirigiendo, y sustentando habría que añadirle, la Gran Compañía Lírica de Artistas Amateurs "La Farándula".

Poseía, sin duda, el maestro Santos un instinto natural para la música escénica. Instinto para elaborarla y sentido para situarla en el momento preciso para que pudiera arropar la acción y captar mejor el ánimo del público. Era una cualidad que él ejercía, siempre, sin ningún tipo de complejos ni miramientos, con trazo seguro, y sin otra guía que la de su propia experiencia, de un lado, y la de una fantasía desbordante a la vez que desenfadada que él desplegaba en el sanísimo ejercicio de su radical y absoluta libertad creadora. De ahí la dificultad con la que se encontraba a menudo para calificar a sus propias creaciones que por su talante general bien podrían tener como antecedentes algunos modelos ilustres aparecidos en los años veinte y primeros de la década de los treinta en el repertorio del género lírico español.

Extraído del comentario de Sixto Herreros en el disco "Música de la Pasión"

A continuación me dispongo a hacer un recorrido por la producción musical del maestro Santos. Debido a la gran cantidad de composiciones (más de cuatrocientas) no las incluyo todas, pues sería materia a tratar en otro tipo de trabajo con objetivos distintos.

3.1.) Obra Lírica:

Julián Santos compuso numerosas operetas y zarzuelas, género, éste último, que amó profundamente. Hay pocas cosas más auténticamente españolas que este tipo de teatro musical tradicional, con su mezcla de canción y diálogo.

La zarzuela tuvo su origen en obras diseñadas para entretener al Rey y sus huéspedes a mediados del siglo XVII. Las actuaciones eran organizadas en el Palacio Real de la Zarzuela, entonces una finca de caza a las afueras de Madrid, donde abundaban los espinos y las zarzas, de abí el nombre de zarzuela.

En el siglo XVIII la zarzuela fue transformada de una diversión para la corte real en un género querido por el pueblo, y así ha permanecido a través de su desarrollo a lo largo de los años hasta hoy.

En la década de los 60 del siglo XIX surge el "teatro por horas". La peculiaridad de éste es que se ponían en escena obras de una hora de duración, cuatro veces al día los días laborables. Los días festivos se representaban, en función de tarde, zarzuela de gran espectáculo y complicada tramoya, como "Los Sobrinos del Capitán Grant" de Manuel Femández Caballero, basada en una obra de Julio Veme "Los Hijos del Capitán Grant". Surge así el género chico. Su única diferencia con el género grande no estriba en que las primeras tuviesen menos calidad literaria y musical, al contrario, eran piezas exentas de chabacanería y su denominación se debe únicamente a su extensión: se denomina género grande a la obra que consta de dos o más actos, mientras que el género chico es una zarzuela en un acto dividida en cuadros impregnados de un aire asainetado, a manera de breves estampas de saber popular. Su apoteosis es vivida esencialmente en el Teatro Apolo, conocido por este motivo como "la Catedral del Género Chico". Allí se estrenaron las mejores obras del género, como "Los Gerifaltes" de Julián Santos.

Pero la época de esplendor del género no tiene lugar hasta la segunda mitad del siglo XIX, momento en que comienzan a construirse teatros y a remodelar y acondicionar los ya existentes. A esta época se le llama "verdadero canto del cisne del género", según palabras del especialista César Oliva, con obras como "Luisa Fernanda" de Moreno Torroba y "Adiós a la Bohemia" y "La Tabernera del Puerto" de Sorozábal. A partir de aquí comienza su declive. Los primeros en despreciarla serán los intelectuales por "la pequeñez de sus planteamientos". En los años cuarenta el localismo y el folklorismo paradigmáticos de la zarzuela declinaron a favor de otras formas de expresión. Sin embargo, el camino de la lírica española no estaba claro y al público le seguían gustando las zarzuelas con el problema de que debido a la escasez de composiciones de calidad se reponían una y otra vez las de principios de siglo. Es este panorama en el que se ve involucrado Julián Santos, quien es capaz de conectar la época dorada del género con un lenguaje propio que da como resultado la creación de obras con una calidad reconocida por especialistas de hoy como María Fernández Rodríguez, quien afrrma refiriéndose a "La Niña del Boticario": "Una mirada retrospectiva, evocadora y puede que nostálgica a nuestro género españolísimo. Ahora, bajo ningún concepto cuestionaremos la calidad de la obra desde la perspectiva técnica ni el buen hacer del compositor". 

3.1.1.) "Sueño de Niña" Compuesta en 1926. Libreto de Pérez Cobos.

Estrenada en abril del año 1939 por Julián Santos en el Teatro Romea de Murcia.

Posteriormente fue adaptada al libreto de Lorenzo  Guardiola pasándose a llamar "Retablo del Desamor" (ópera-ballet). Se trata de una opereta-ballet en un acto que Julián Santos compuso a los doce años. Es un teatro de guiñol, donde surge el amor entre el príncipe y la aldeana como personajes principales del reparto, arropados por un coro de marionetas y otros personajes secundarios.

3.1.2.) "El Fantasma de la Tercia" Compuesta en 1940. Libreto de Ana Maria Tomás.

Todavía inédita. Su estreno se prevé para enero de 2008 por la Compañía Lírica "Julián Santos" bajo la dirección de Nicolás Gálvez.

Se trata de una obra del mismo corte que "Los Gerifaltes" y "La Niña del Boticario" y según Eugenio Santos, a pesar de la calidad de estas dos obras, todavía mejor elaborada. La escena se desarrolla en una finca de labor jumillana, propiedad del corregidor, un hombre entrado en años y viudo a punto de desposarse con una joven y hermosa dama. Su hijo se enamora de ella y es correspondido, así que idea disfrazarse de fantasma para poder visitar a su amada sin ser descubierto.

3.1.3.) "La Moza de la Dehesilla" Compuesta a principios de los años 40. Libreto de Rafael Soria.

Estrenada en Murcia el 26 de junio de 1946, bajo la dirección del propio Julián Santos, en el Cine Moderno de Jumilla por la compañía Euterpe.

Repuesta en el Teatro Cervantes de Abarán en 1947.

Última reposición el 15 de marzo de 2001 bajo la dirección de Julián Molina en el Teatro Romea de Murcia.

Críticas: "Música fresca y colorista, lírica que a veces tiene la gracia de Chueca pero con su propia personalidad y al servicio de un libreto sencillo (...). Bellos dúos líricos, cómicos, arias brillantes y llenas de sentimiento, concertantes y sobretodo coros que se han hecho populares. ¿Quién no conoce el pasodoble de Las Mantillas? ¿O el delicioso coro de Las Lavanderas?" (Julián Molina, programa de mano).

"No tiene la envergadura de La Niña del Boticario que, precisamente, cantó el papel de Fernando el propio Julián Malina, esta Moza de la Dehesilla que vuelve al Romea después de diez años. Pero sirve, también, para caracterizar el talento y ese instinto teatral que definen la personalidad del maestro Santos que luce aquí principalmente en un par de romanzas de soprano y tenor" (Octavio de Juan, La Verdad).

"Los papeles protagonistas fueron encarnados por tres alumnos del Julián Molina profesor, muy bien preparados en cuanto a técnica vocal, emisión e interpretación" (Enrique Bonmatí). 

"Estampa entrañable y netamente jumillana que concluyó con el ánimo emocionado de los cientos depersonas que allí estuvieron" (Información Local).

Es esta obra, una zarzuela de costumbres populares creada como homenaje de los autores a su "patria chíca". Destacan en ella (como en casi todas las obras de Julián Santos) los bailes y números corales. La acción se sitúa en una campiña de la huerta de Murcia, donde D. Luis (Tenor) y Esteban (Barítono) se disputan el amor de Pepa Juana (Tiple); la pareja cómica con un gran papel en esta obra, crean situaciones de lo más inverosímiles.

3.1.4.) "Los Gerifaltes" Compuesta en 1947. Libreto de Lorenzo Guardiola

Estrenada en Valencia en el Teatro Apolo el 1 de febrero de 1951 por la Compañía del extraordinario Barítono mallorquín Francisco Bosch y dirigida por Julián Santos. Repuesta en 1951 en Cieza, Villena y Jumilla. Premio Nacional de Zarzuelas organizado por RNE.

Críticas: "El público recibió muy bien letra y música. Aplaudió algunas escenas e hizo repetir varios números. Cierto que en esto influyó la buena interpretación de los cantantes, los cuales estuvieron insuperables. Las ovaciones fueron entusiastas y el telón se alzó varias veces, lo que indica un éxito feliz" (Diario Las Provincias - Valencia). "Sintamos en principio el franco éxito del maestro Carrión al componer su obra de música sincera y sencilla, inspirada en motivos de nuestra popular y neta España: en ella sigue la línea melódica tradicional en este género consiguiendo llevarla hasta la más alta cumbre" (J.Z.Z. La Verdad).

Los Gerifaltes, zarzuela al estilo tradicional forma parte de las grandes obras de la lírica nacional, en un intento de resucitar el gran modelo romántico, la "Zarzuela Grande" ambientada en este caso en un palacio de los tiempos de Casacón y Peluca, Manolas y Chisperos del castizo Madrid. En su estreno organizado por RNE el lleno fue apoteósico, gran éxito en el que fueron elogiados libro y partitura, con la exigencia del siempre entendido público valenciano de repetir varios números entre los que cabe destacar los del Barítono Francisco Bosch, el cual brilló con luz propia durante toda la obra.

3.1.5.) "Farruca" Compuesta en 1953. Libreto de Camilo Valenzuela y Antonio Paso.  Estrenada el 14 de abril de 1953 en el Teatro Vico de Jumilla bajo la dirección del propio compositor

Reposición en Agosto de 1989 por la Compañía Lírica "Julián Santos" de Jumilla.

Críticas: "Tras los graves compases del preludio a telón abierto, aparecen la serenata con aires de bulerías así como las romanzas cantadas a ritmo de pasodoble, sin olvidar tanguillos y zambras, consiguiendo la obra el momento más logrado con el soberbio coro de bandoleros en el lI acto. Las danzas finales poseen gran brillantez entre las que, naturalmente, no podía faltar una Farruca" (Diario La verdad).

"Es una obra de un tremendo tirón popular, donde el folklore típico español se pone de manifiesto en cada número. Un preludio majestuoso con marcados tintes nacionalistas, nos introduce en este clima de embrujo que es Andalucía y sobre todo Granada" (Canfali).

"Creo que todos tenemos una deuda muy grande con este autor, y ahora tenemos la oportunidad de sacarle a la luz y creo que en un futuro podemos hacer cosas muy interesantes sobre este músico. Farruca es un musical total y español, y qué mejor que representarlo en su tierra, en Murcia, pero creo que también debe representarse en el extranjero. Ahora se están representando musicales como "El Fantasma de la Ópera", "Sonrisas y lágrimas" y otros que son musicales antiguos y extranjeros, por qué no vamos a poder nosotros representar Farruca que es muy nuestra y además tenemos la capacidad de hacerlo" (Sara Lezana, El Faro).

"Todos ellos consiguieron, con su genial actuación, poner en pie a los centenares de personas que se dieron cita el pasado jueves en el Romea" (El Faro).

Constituye ésta, la obra que más éxitos reportó a su creador. En la jornada del estreno alcanzó la cifra de treinta representaciones ininterrumpidas en el Teatro Vico de Jumilla. La Compañía Lírica "Julián Santos" se presenta por primera vez en Jumilla con esta obra el 14 de agosto de 1989, obteniendo dos clamorosos éxitos en las dos representaciones al aire libre a las que asistieron tres mil personas. Posteriormente es repuesta en el Teatro Romea de Murcia, cosechando un notable éxito y siendo elogiada por toda la crítica. Farruca no es una zarzuela, podría ser calificada como una opereta en la que se recogen los cantes populares, se armonizan y se llevan al mundo de la lírica. En Farruca abundan las Zambras, los Tanguillos, y sobre todo los números corales y de baile, lo cual le da una belleza y vistosidad impresionantes. La escena narra la vida de un bandolero situándose entre las cuevas del Sacromonte Granadino y el puerto de Cádiz. En ella hace una exaltación de los cantos populares adaptándolos al género lírico.

3.1.6.) "Jaime Alfonso el Barbudo" Compuesta en 1954. Libreto de Lorenzo Guardiola. Estrenada en Jumilla el 25 de febrero de 1956 dirigida por Julián Santos.

Obra de características muy similares a Farruca, desarrollándose la acción en la corte de Murcia a finales del siglo XIX. Lorenzo Guardiola narra la acción de Jaime Alfonso, un bandido que vive en la serranía de Murcia y que asalta y roba a los ricos para entregarles el botín a los pobres. Su hijo José Maria (Barítono) es el personaje sobre el que gira todo el desarrollo de la obra.

3.1.7.) "La Niña del Boticario" Compuesta a principios de los años 50. Libreto de Lorenzo Guardiola.

Estrenada en Jumilla el 15 de agosto de 1988, dirigida escénicamente por el tenor Julián Malina, y musicalmente por D. Antonio Milán Juan.

Críticas: "La obra prende nada más empezar; la versión, en esta noche siempre difícil y comprometida del estreno no ha podido ser mejor. El elogio a Teresa Verdera debe extenderse a la totalidad de su intervención así como Julián Malina en las difíciles tareas de cantante y director; alcanzando en ambas merecido éxito" (Diario La Verdad de Murcia).

"Ahora, bajo ningún concepto cuestionaremos la calidad de la obra desde la perspectiva técnica, el buen hacer del compositor o la entrega de los cantantes que participan en esta grabación. Solistas, coro, orquesta y dirección, están excelentes: ¡Un 1O!" (Crítica discográfica a la grabación de "La Niña del Boticario" publicada en la revista digital Filomúsica).

"Cuando el maestro Julián Santos me la enseñó me pareció bellísima, pero ahora que la tengo en mis manos me parece una auténtica joya y estoy seguro de que tendrá un gran éxito" (Julián Malina, entrevista). 

"El anunciado estreno de la opereta La Niña del Boticario constituyó un éxito que puede calificarse de apoteósico, no sólo por la masiva asistencia de público, sino por el entusiasmo que despertó la representación de la obra" (Juan Andrés, Altiplano).

"El lleno del día de La Niña del Boticario fae absoluto, hasta la bandera que diría el taurino. Habla una expectación tremenda en el Jardín de la Glorieta mientras sonaba El Bolero de Ravel, algo nos anunciaba que seríamos testigos de un montaje sobresaliente de la cultura jumillana" (Altiplano).

Constituye uno de los hechos más sobresalientes en el panorama lírico nacional de los últimos años. Fue ésta la primera obra que se representó tras la muerte del compositor Julián Santos, y en el reparto figuraron cantantes de la talla de Teresa Verdera, Miguel López Galindo, Silvia Leivinson y Julián Molina. La obra está situada en una botica de Madrid, bajo el reinado de Felipe IV, libreto de trazo sainetesco, abocetado en versos de rima trivial, hay en los personajes claras resonancias en las comedietas del antiguo Teatro de Calderón; la parte musical da fragancia, color y frescura a toda la obra.

3.2.) Obra Vocal Religiosa: Los Villancicos.

Son numerosos los villancicos que Julián Santos compuso y que en su mayoría se interpretaban por las parroquias de Jumilla. Sin embargo, no se conservan todos, siendo diecisiete de ellos los que han visto la luz gracias a la extraordinaria labor que desempeña Eugenio Santos, quien ha recuperado la partitura de los diecisiete villancicos editados y grabados durante el año 2001. El maestro Santos sabía combinar la tradición del villancico culto y popular, la delicada melodía de líricos acentos y el animado estribillo que cantaban alegremente grandes y chicos, la solemnidad de las frases litúrgicas, el canto angelical y la ruda espontaneidad de los pastores.

Una vez más, el maestro vuelve a recuperar una forma musical como el villancico netamente español, pero cuyo uso dentro del ámbito de la música culta quedó prácticamente extinguido hacia finales del siglo XVIII. En su origen, el villancico nace como una pieza de carácter profano cuya característica principal viene dada por su forma consistente en la alternancia de estribillo y copla. Será a partir del Renacimiento cuando podamos hablar de villancicos religiosos. A comienzos del siglo XVI se iniciará la costumbre de sustituir los responsorios litúrgicos en latín, que formaban parte de la estructura de los maitines (dos nocturnos que constaban cada uno de tres salmos con sus correspondientes antífonas. después de los cuales se leían tres lecciones a las que seguía un responsorio en latín) por canciones en lengua castellana. En su origen sólo se representaban durante la Navidad, ampliándose posteriormente a otro tipo de celebraciones o festividades importantes. De esta manera el villancico se consolidó como una forma que alcanzaría un gran éxito y popularidad a lo largo de tres centurias, siendo cultivado por maestros como Francisco Guerrero (S. XVII) o el Padre Soler (S. XVIII). Será precisamente durante el siglo de Soler cuando alcanzará el mayor desarrollo compositivo encontrándose muy cercanos a este estilo, según mi criterio, los villancicos de Julián Santos.

El maestro procuró que sus composiciones navideñas fueran acordes al más puro estilo de los villancicos españoles: Soporte poético, popularidad, estribillos fáciles de recordar. .. Todo sobre un fondo profundamente religioso. No en vano estas composiciones fueron creadas por su autor, fundamentalmente, para ser interpretadas dentro de los muros de la Iglesia Mayor de Santiago y como fondo musical a los magníficos oficios religiosos propios del tiempo litúrgico de la Navidad. Son las que los jumillanos denominaban con el sonoro título de "Misas de Gozo". Estos eventos gozaban de una gran expectación de los fieles jumillanos que abarrotaban el templo para poder escuchar y dejarse transformar por las delicadezas del magnífico órgano romántico que Julián Santos sabía manejar, con la experiencia de las tres generaciones de organistas de la misma familia que pasaron por las teclas de aquel añorado instrumento.

Las voces, sabiamente elegidas por el maestro, interpretaban las partes solistas, llenas de ingenuas estrofas poéticas, solicitando la exaltación al "Niño más blanco y más rubio que el pan candeal ..." o al "Rey de los cielos que ha nacido ya...". Estas voces llegan al más alto grado de sensibilidad y ternura en el magnífico villancico-nana "Duerme". Al escuchar su dulce interpretación estremece la imagen serena del "rayo de luna clara, mudo testigo de amor. .." en la imaginación más clásica del Niño arrullado en los brazos de su Madre hermosa.

También conmueve, con un sentido más profundamente evangélico, la estrofa solista de "Alegría": "Mirad que pobre es el trono del Niño Dios ...". Todo ello sabiamente mezclado con la algarabía musical del coro reclamando la natural alegría.

Como pensados para la liturgia Eucarística no falta el "Gloria'', lleno de clásica majestuosidad, con el canto de las primeras estrofas latinas que contrastan muy armónicamente con la candidez del relato angelical, con alas de raso y el mudo entusiasmo de los pastorcitos.

Todo el clasicismo navideño supo recoger el maestro Santos en estribillos y músicas: nieve, pajaritos, magos, campanitas, frío, pesebre, panderos, estrellas y querubines. Las letras son inteligentemente amparadas por un amplio abanico de ritmos, melodías y cadencias musicales que, en sus contrastes, llegan a transferir a los fieles intensos y profundos sentimientos de ternura y amor.

Los diecisiete villancicos recuperados son piezas breves (no duran más de cuatro minutos) que incluyen elementos populares como muñeiras gallegas ( "Se han ido los Pastores" ) o zortzikos vascos ( "Triste Melancolía''). 

3.3.) Música Instrumental:

3.3.1.) Obras para Orquesta y Banda: Pasodobles y Marchas de Procesión.

Julián Santos estará muy vinculado a este tipo de formaciones; de niño tocaba el clarinete y la flauta en la banda de música que dirigía su propio padre, cuando se marchó al servicio militar se puso al frente de la banda del regimiento y ya en Jumilla su vida permaneció íntimamente ligada a la banda de la localidad como director de la misma. Todo ello sumado a la gran crisis de la música lírica en este país durante los años de la posguerra lo llevó a escribir numerosas piezas para banda comprendiendo pasodobles, marchas de desfile, marchas de procesión y marchas fúnebres. Obras por las que recibirá diversos reconocimientos llegando a ganar dos veces el primer premio otorgado por RNE a los pasodobles "Agareno" y "Obsesión". En la actualidad sus obras se siguen interpretando, tanto en la Comunidad Murciana como en la Comunidad Valenciana.

"Aquellas tardes en el Casino, donde Julián Santos iniciaba sus larguísimas tertulias que se prolongaban hasta la madrugada, todavía quedaba tiempo, antes de ir a dormir, para presentarnos ante el piano de dientes amarillos, que él repasaba con sus dedos todavía ágiles, despertando a lospájaros de la calle de la labor con la samba, o la Farruca, o el Jaime Alfonso, o las marchas de Semana Santa, o la Moza de la Dehesilla, o ese villancico que uno ya cantaba siendo crío, en aquellas Misas de Gozo. - ¡Venga maestro! -Lo animábamos -Toque una marcha fúnebre -. Y él te miraba de reojo, mientras le daba una chupada al cigarro. Tú ya sabías lo que iba a pasar. Iban a chocar los mundos, sobre poco más o menos. Porque la música te recorría todo el cuerpo, poniéndote los pelos de punta, en un escalofrío inquietante que te traía a la memoria imágenes de frías noches de marzo, discurriendo la procesión por la calle del Calvario, las estrellas como puntas de hielo, y aquella melodía hiriendo los espacios con sus coletazos de insufrible nostalgia".

En las marchas de Julián Santos encontramos un lenguaje personal, aunque utilice las estructuras tradicionales y los esquemas formales heredados de su padre. Las marchas escritas en la década de los cuarenta, aúnan un trasfondo religioso propio del momento, período en que resurgen las procesiones jumillanas, con la espectacularidad de sus obras escénicas, son obras como "Ecce Horno", "La Campana'', "Llorona", que funden misteriosamente ambos elementos. Otras son auténticos cuadros sonoros como "La Saeta", que recoge un tema de "La Moza de la Dehesilla", "El Cristo de la Misericordia", "Eternamente" y sobretodo "Luz'', un auténtico prodigio por su color orquestal y la emocionante belleza de sus melodías, o "La Pasión" que adquiere una auténtica dimensión sinfónica. A partir de la década de los cincuenta, las nuevas marchas abandonan de alguna manera el carácter funcional para el que son escritas y se convierten en pequeños poemas sinfónicos, sin abandonar los característicos elementos rítmicos para el desfile. Julián Santos posee ya un lenguaje propio que ha dejado patente en su intimista obra pianística, y busca en cada nueva obra una muestra de sus capacidades orquestales. Es el momento de "Jesús Prendido", "Cristo de la Salud" y sobre todo "Getsemaní" y "Cristo de la Columna", las únicas orquestadas íntegramente por su autor. Al mismo tiempo. escribe otras como "Para Siempre" y "Un Recuerdo'', en las que aparece un nuevo elemento expresivo, y la nostalgia carga de contenido expresivo estas sencillas marchas, unas auténticas joyas.

La música de Julián Santos posee unos rasgos estilísticos peculiares, las melodías son elaboradas a partir de motivos simples, ingeniosos y sugerentes, y se desarrollan de una manera elocuente, libre y con sorprendentes recursos técnicos. La huella popular está presente, pero nunca la cita directa, así nos aparece fresca y lozana pero mostrada con exquisita elegancia y refinamiento. Lo mismo ocurre con los elementos rítmicos, siempre con giros nuevos que recuerdan la esencia del arte popular. En el tratamiento armónico hay todo un trabajo refinado, unas sugerentes modulaciones y un encadenamiento minucioso de acordes creando unas texturas diáfanas y sugerentes. A la hora de orquestar utiliza de manera precisa cada timbre, buscando el color apropiado para cada melodía y un ambiente envolvente especial en cada obra. 

3.3.2.) Obras para Piano.

Además de compositor, el maestro Julián Santos fue un gran pianista. Durante su etapa madrileña ofrecía conciertos, tanto como solista como formando parte de las más importantes agrupaciones y orquestas del país. También destacaba por su facilidad para la improvisación. Como prueba de esto existe una grabación del maestro al piano improvisando seis pasodobles a partir de las notas que le decían los allí presentes, en el conocido café Cinema de Jumilla.

Es, por tanto, el piano un instrumento que conoce a la perfección y en el que encuentra el soporte más adecuado para realizar sus composiciones más personales.

El estilo pianistico es novedoso; los elementos descriptivos se intercalan con reflexiones sonoras de gran interés, en los que utiliza motivos y temas melódicos originales, sin acudir a la temática popular, sino a la hondura de sentimientos. Julián Santos vivió recluido en su ambiente jumillano con apenas contacto con el mundillo musical regional y nacional. Sus primeros pasos los encaminó hacia el género lírico con obras como "Los Gerifaltes" o "La Niña del Boticario'', pero la decadencia absoluta del género le impidió el desarrollo de una carrera en esta especialidad. Para su entorno escribió una música utilitaria de gran belleza, pasodobles y marchas para los desfiles de Semana Santa jumillana. Es, sin embargo, su producción pianística y camelística más destinada a su satisfacción personal que a la difusión en los circuitos habituales, la que muestra la verdadera dimensión del compositor. En esa dimensión hay que incluir "Suite Santa Ana", inspirada en las historias, la magia y las creencias que hacen del enclave jumillano un lugar especial.

De su producción pianística hasta el momento sólo se han dado a conocer dos obras: "Suite Santa Ana" y los "Caprichos". La primera está compuesta por seis movimientos:

A Manera de Exordio 

Ante las Ruinas de Coimbra

Paisaje y Danza

Fuente Escondida

 Hacia el Monasterio 

En Plena Serranía


Los Caprichos también son seis:

lberiana 

La Pánica Siringa

La Coqueta y el Tímido

Abencerraje

Leyenda 

Cautiva


Además de estas obras, Julián Santos compuso otras piezas para piano que hasta el momento no han sido editadas, son absolutamente inéditas. Hasta el momento se recogen:

lntermezzo 

Diálogos Sentimentales

Iris

Danza de la Infantina 

Poema Sirifónico" Las Sílfides"

etc...


4.- EL CLARINETE EN LA ORQUESTA.

La historia de la orquesta en tanto que conjunto de instrumentistas se remonta al principio del siglo XVI. Aunque en realidad este grupo "organizado" realmente tomó forma a principios del siglo XVIII. Antes de esto, los conjuntos eran muy variables, una colección de intérpretes al azar, a menudo formados por músicos disponibles en la localidad.

Hasta 1750 aproximadamente, las orquestas estaban compuestas sobre todo de instrumentos de cuerda, de madera (flautas, oboes y fagots), de metal (trompas y trompetas), dos timbales y un bajo continuo (clavecín con viola da gamba o violoncello). La escuela de Manheim incorporó el clarinete a la orquesta y desapareció el clavecín. El creador de la orquesta bajo la forma en que la conocemos actualmente fue Haydn: cuerda, dos flautas, oboes, clarinetes, fagots, trompas, trompetas, dos o tres trombones y dos timbales. Beethoven dio un papel más importante a los instrumentos de viento-metal y a los timbales. Pero el gran renovador de la orquesta romántica fue Berlioz. El aumento del grupo de instrumentos de viento en madera y en metal hizo necesario el aumento del grupo de cuerda e hizo que la sonoridad de la orquesta fuera más rica e impotente (Wagner, Bruckner). Esta sonoridad masiva de la orquesta posromántica de un R. Strauss o de un Mabler, dejó lugar en Debussy a una diferenciación de la paleta orquestal en el sentido de la sobriedad y del refinamiento. La búsqueda de cierta objetividad unida a causas de tipo económico hizo que el volumen de la orquesta se redujera considerablemente después de la Primera Guerra Mundial (Stravinsky, Schoemberg, Webern, Milhaud, Hindemith). El grupo de cuerda, al que había sido confiada generalmente la melodía, cedió paso a la percusión y a los instrumentos de viento­ metal, en tanto que los instrumentos de música electrónica y eléctricos (vibráfono, Ondas Martenot, Theremine y otros) hicieron su aparición en la orquesta.

Uno de los instrumentos que tendrán una prodigiosa evolución a través de los diferentes usos que de él se han hecho a lo largo de su historia, va a hacer su aparición gradual a partir de 1750. Este instrumento fue el clarinete. La ascendencia del clarinete se encuentra en la familia del Chalumeau. El clarinete fue empleado de manera intermitente en la primera mitad del siglo XVIII (se dice que la primera mención de este instrumento en una partitura, concretamente en una misa de Faber, data de 1720). Sin embargo, compositores como Haendel y Rameau lo incluyeron en muy pocas obras. En cambio, la renombrada Orquesta de Manheim lo convirtió en instrumento fijo, incorporando dos al conjunto hacia 1758. Pero fue Mozart quien, a finales de siglo, abrió camino a este instrumento.

A finales del siglo XIX el clarinete había logrado una gran reputación entre los compositores, dejando atrás una época en la cual el clarinete apenas adquirió la relevancia que merecía, ya fuese por los problemas técnicos y constructivos como por sus defectos de afinación que hacían del clarinete un instrumento casi impracticable para los intérpretes.

Las modificaciones que sufrió el clarinete a partir de 1800 abrieron un nuevo campo interpretativo a los compositores Románticos. Con la aparición del sistema Müller en 1817 (el llamado "Clarinete de 13 llaves") y el Sistema Boemh diseñado por el constructor Auguste Buffet, las incómodas posiciones horquilladas del clarinete clásico prácticamente desaparecieron, dando al instrumento mayor virtuosismo y una afinación correcta. Con este renacer del instrumento en el siglo XIX, y la merecida reputación adquirida, se inicia un nuevo despegue del instrumento.

La presencia del clarinete como instrumento de reciente adopción tomó cuerpo sustancial en la obra orquestal de Beethoven y fue a partir de este momento un timbre imprescindible en la orquesta. Si bien su plantilla instrumental es bastante similar a la utilizada por Mozart en su última época, aun cuando añadió trombones, flautín o contrafagot en alguna de sus sinfonías, su tratamiento de la orquesta, más enérgico e impetuoso, tiene otra dimensión. Asimismo dará también a los instrumentos solistas del viento-madera un valor expresivo todavía inédito.

Berlioz amplió el papel y la extensión de la orquesta. Desde sus primeras obras hizo uso del contrafagot, del corno inglés, del clarinete bajo, incluso del clarinete en Mi bemol o "requinto" en su "Sinfonía Fantástica".

A comienzos del siglo XX encontramos orquestas como las usadas por Mahler en las que intervienen tres clarinetes, dos requintos y un clarinete bajo. Instrumentaciones grandes con instrumentos tradicionales continúan usándose en compositores como Stravinsky, Shostakovitch y Messiaen.

En España la llegada del siglo XX sorprende a nuestra vida musical con una serie de problemas que había arrastrado durante el siglo anterior y que están sin resolver a nivel social, aunque a nivel musical, figuras como las de Albéniz o Granados empiecen a romper. Basta recordar la ausencia casi absoluta de una vida sinfónica e incluso camerística a lo largo de toda la centuria. Y el compositor español, acorralado por una burguesía que sólo quería música amable de salón y zarzuela.

La reacción de las Sociedades Filarmónicas amplía el panorama musical, familiarizando al público con música de cámara del siglo XIX y con obras nuevas españolas. Las orquestas dieron a conocer el repertorio clásico, romántico y moderno, aparte de los nuevos compositores españoles. Durante la Primera Guerra Mundial, España acababa de conocer a Beethoven y a los autores impresionistas Ravel y Debussy, estilos que influyeron en los compositores nacionalistas españoles, cambiando el panorama musical español y aceptando más fácilmente los nuevos estilos.

Manuel de Falla es el más grande de los compositores españoles del siglo XX; acuñó el folclore español, puso música a canciones populares, logró introducir el impresionismo, pero muchas de sus obras neoclásicas, abstractas y concentradas no fueron asimiladas hasta casi nuestros días.

Pero el gran desarrollo de la música en España ocurre en la segunda mitad de siglo, donde los contemporáneos abren nuevos caminos musicales. La llamada "Generación del 51" tuvo que asumir el papel histórico de apertura para la vida musical española, introduciendo vanguardias olvidadas, como la del 27, por ejemplo. Son los llamados Progresistas: una generación madura y actual que lograron la renovación profunda del lenguaje musical español

4.1.- ANÁLISIS DE LOS SOLOS MÁS RELEVANTES.

El clarinete es un instrumento muy utilizado por Julián Santos en sus composiciones. Posee una gran riqueza sonora, asociada a la presencia significativa de sus armónicos. Uno de los motivos por los que se reclama este instrumento en la zarzuela es por su amplio registro y su timbre característico, lleno de dramatismo en los graves (para doblar la voz de barítono); lírico y expresivo en el registro medio (para doblar la voz de tenor). Posee un registro intermedio aterciopelado y melodioso (dobla la voz de mezzosoprano); y un registro agudo rebosante de brillantez, penetrante y muy expresivo (dobla la voz de soprano). También hay que señalar que el clarinete era uno de los instrumentos que Julián Santos dominaba desde la infancia, por tanto es obvio que éste era un instrumento estimado por el compositor.

Dentro de la familia de los clarinetes el miembro más importante es el equivalente a la mezzosoprano. Hay tres clarinetes en el registro mezzosoprano y se distinguen por la forma en que se afinan, se conocen como clarinete en "la", en "si bemol" y en "do", aunque este último ya ha caído en desuso, pues con los avances técnicos se vuelve innecesario. Existen dos clarinetes "sopranos", uno en "re" que ha ido desapareciendo y otro en "mi bemol". Además hay un clarinete "barítono" afinado en "sol'' y un clarinete bajo en "si bemol". Otro clarinete que se empleó durante los siglos XVIII y XIX fue el Corno di Bassetto, afmado en "la" y para el cual se compuso el famoso Concierto de Mozart en La Mayor, pero también cayó en desuso.

En la obra de Julián Santos nos vamos a centrar en el clarinete en "si bemol", ya que es el que utiliza en todas sus composiciones.

A continuación se citan algunos de los solos más destacados de toda su composición.

Son dos actos en los que se divide "La Niña del Boticario"; nueve números el primero y cuatro el segundo. Los más sobresalientes con respecto al clarinete son el número 3 del acto primero, donde el clarinete dobla a Leonora, en este caso la voz soprano. Está en "Sol Mayor", y predomina un carácter gracioso, puesto que en este momento Leonora agradece al boticario que le de refugio en su casa.

En general las intervenciones del clarinete suelen ser más melódicas que de complejidad técnica, ya que principalmente es utilizado para doblar a voces. Otro ejemplo de solo relevante está en el número 13 del acto segundo. Este acto presenta un dúo entre Marisa y Fernando (los amantes). Comienza con Femando (tenor) que planea huir con Marisa, y el clarinete lo dobla este tema en "Sol Mayor" cada vez que aparece junto con violoncellos. En este fragmento Julián Santos utiliza el registro grave del clarinete ya que, como dijimos anteriormente, tiene un timbre melancólico que el compositor busca para crear la atmósfera de esta escena en la que Femando está ansioso por huir con su amada. Después, en el C. 49 dobla a Marisa (soprano) en su melodía. (Nótese la similitud rítmica entre este tema y el de Leonora del acto primero número 3).

Hay que señalar como dato curioso el número 14 del segundo acto puesto que el comienzo es muy similar al "Boceto Español" por el ritmo en corcheas y sobre todo porque en el C. 13 aparece la misma figuración de         casualmente ejecutada por los clarinetes.

En estos dos últimos números (14 y 15) el clarinete lleva un solo independiente (sin doblar); el primero, en el número 14, C. 4 abarca el registro agudo del clarinete. Aparece en medio del tema que anteriormente decíamos que recordaba al "Boceto Español", la tonalidad es "La menor", pero a pesar de ser un modo menor tiene un carácter alegre gracias, sobre todo, a los mordentes que avivan esta intervención del clarinete. Fagot, violas y violoncellos acompañan con una nota pedal al unísono y violines hacen un contrapunto de


En el número 15, C. 228 evoca el tema de Marisa del número 13, pero esta vez lo hace solo. D. Félix (tenor) y D. Sabino (bajo) hacen contracantos a esta melodía y la cuerda hace el pedal en negras y corcheas.


En cuanto a solos de complejidad técníca existen muy pocos. Por ejemplo En el número 4 del acto primero, C. 125, aparece un solo de clarinete compuesto por tresillos de fusa que después repite el violín primero. Tiene una función cadencial conclusiva, puesto que lleva al final del número

En el número 15 del acto segundo C.272 aparece un solo de fusas que comienza en el registro agudo y termina en el grave. Este cambio brusco de registro produce un efecto más penetrante y de sorpresa buscado por el compositor, ya que se produce en el momento en el que deciden matar a Femando acusado, equivocadamente, de traición.



"El Fantasma de la Tercia", dividido en tres actos; el primero consta de siete números, el segundo de cinco números y el tercero de cuatro. Es una de las composiciones más extensas y mejor elaboradas de Julián Santos. En esta obra el compositor otorga al clarinete un papel protagonista, ya que acompafia cada una de las intervenciones del tenor (D. Julián). Este hecho es significativo puesto que la orquestación elegida confiere al clarinete un protagonismo inherente a la propia voz del tenor.



El tono es "Fa Mayor". En cuanto al ritmo utiliza una figuración muy repetida generalmente en sus intervenciones de clarinete (corchea con puntillo y semicorchea). Es una de las pocas veces en las que dobla al tenor al unísono, en vez de octava baja como en otras ocasiones. En este momento el tenor canta pensando en su joven amada, quizá lo que el compositor buscaba con ese cambio de tesitura era un sonido más claro y brillante que enlace con la alegría que el tenor expresa.


Sin embargo la última vez que aparece este solo, al final de la obra, es cuando

Julián observa a su prometida con otro y lo mata, sin saber que era su hijo. Esta vez el solo está en "Fa menor" y una octava más grave.


En el número S del acto primero, C. 70 aparece otra intervención de tenor y clarinete construida a partir de dos negras y cuatro corcheas que van en progresión cromática descendente durante cuatro compases. En este fragmento D. Julián (el tenor) no entiende por qué llora su clavelera, y el efecto que produce el cromatismo descendente es equivalente a la caída emocional del tenor.


El número 7 del primer acto cormenza con un solo de clarinete en "Fa Mayor" al que solo acompañan cuerdas en pedal. En este momento está a punto de comenzar la fiesta de los vendimiadores. El solo de clarinete es como una introducción a lo que después continúa, repitiéndose los arpegios que éste ejecuta al principio. En el C. 194 vuelve a repetirlo en "Re Mayor", esta vez intervienen el coro y las cuerdas y el pedal lo hace el fagot.

"Farruca" está dividida en dos actos; el primero dividido en diez números y el segundo en seis. Una vez más el clarinete goza de protagonismo, ya que en esta obra Julián Santos es el instrumento al que más recurre, no solo para doblar a los solistas, sino también para mostrar su sonido con solo un pedal de acompañamiento.

En la primera intervención de clarinete el bandolero le canta su amor a Blanca Rosa en "Fa menor". Se trata de una melodía sencilla llena de expresividad.

En el número 3, C. 24 interviene de la misma forma Blanca Rosa, cuya voz dobla el clarinete, esta vez en "Re menor".

El solo más relevante de esta obra está en el número 11 C. 97. La tonalidad es "Sol menor" muestra una melodía que evoca la imagen de Blanca Rosa bailando, por eso contrasta el carácter ligado y expresivo en modo menor con las figuras rítmicas que recuerdan a la marcha de un baile, respaldado por las cuerdas en corcheas a contratiempo.

Ya hemos visto que el clarinete es un instrumento muy utilizado por Julián Santos en sus zarzuelas. También en sus marchas de procesión recurre a él en numerosas ocasiones, pero la más significativa se encuentra en la marcha de procesión "Llorona". El solo se construye a partir de la siguiente fórmula rítmica:

A continuación se va repitiendo en forma de progresión hasta culminar en cadencia rota. Se construye sobre el registro grave del clarinete, de carácter melancólico y muy expresivo. El tono es "Sol menor" y está considerada como una de las melodías más bonitas de toda la composición de Julián Santos.



5.- EL CLARINETE EN LA MÚSICA DE CÁMARA.

A lo largo de la historia de la música el género de la música de cámara ha ido evolucionando en su escritura tanto por la complejidad de las composiciones como por el número y variedad de los instrumentos a los que iban dirigidas. En su comienzo, en la época de la edad media y el renacimiento (1450-1600), la mayoría de las composiciones eran piezas vocales a tres, cuatro y cinco voces. Los grupos instrumentales simplemente interpretaban esta música vocal de cámara usando cualquiera de los instrumentos deseados o disponibles en esa época. Pero quizá la evolución más importante en toda la historia de la música de cámara, deudora de composiciones barrocas y clásicas, haya sido la consolidación de la sonata para instrumento melódico acompañado por piano en la época romántica. Destacamos aquí la figura de Beethoven, que compuso 1O sonatas para violín de este estilo, así como 5 para chelo, que son el modelo para sus seguidores. Schumann, Mendelssohn y Brahms, con sus sonatas para violín, chelo o (en el caso de Brahms) clarinete, dieron un nuevo sentido de profundidad y seriedad a unas formas que derivaban en parte de la sonata solista del barroco, pero también de los ligeros divertimentos vieneses.

En España cada vez son más numerosos los compositores que incluyen el clarinete en la música de cámara. Hablamos de músicos como:

Ramón Carnicer (1789-1855), autor de "Fantasía para Clarinete obligado con acompañamiento de Pianoforte".

Antonio Romero (1815-1886), quien compuso "Fantasía para Clarinete sobre motivos de Lucrecia Borgia" , para clarinete y piano (1839), el primer solo original para clarinete u oboe y piano (1856), y algunos duetos para clarinetes. Como editor también dio a conocer obras de compositores españoles y desarrolló el repertorio de las bandas militares. Además publicó una serie de métodos para todos los instrumentos de conservatorio y de banda, algunos escritos por él mismo (clarinete, fagot y como inglés).

Miguel Yuste (1870-1947) compuso una serie de solos de concurso para bombardino, clarinete, fagot, saxofón y trompeta y numerosas obras para clarinete, entre ellas destacan: "Ingenuidad", "Estudio Melódico", "Solo de Concurso", "Capricho Pintoresco", "Vibraciones del Alma" y "Estudio de Concierto" .

Julián Menéndez (1895-1975) es considerado, junto a Miguel Yuste, como uno de los más ilustres representantes de la Escuela Española de Clarinete. Continuador de la obra de Antonio Romero -el primer gran representante de esta escuela- realiza una exhaustiva revisión de su metodología, que amplía para darle mayor coherencia. Algunas de sus obras son: "Introducción, Andante y Danza", "Concierto Nº 1", "Andante y Scherzo para Clarinete y Piano", "Estudio de Concierto Nº 2", "Estudio de Concierto Nº 3", "Andante y Allegro", "Impromptu", entre otras.

Además de Marchas de Procesión, Misas, Villancicos, Pasodobles, Operetas y Zarzuelas, nuestro compositor, Julián Santos, también indagó en la música de cámara. Pese a que el repertorio dedicado a este género de música es muy escaso, no deja de ser tan fascinante como el resto de sus composiciones.

Tan sólo dos son las obras camerísticas de Julián Santos: "Andante en Sol Mayor" para violín y piano y "Boceto Español" para clarinete y piano. La primera de ellas fue escrita en 1935. Es una obra de juventud en la que plasma su admiración por los grandes maestros románticos, es casi una romanza sin palabras en la que la belleza de las melodías hacen preludiar al gran melodista que posteriormente fue Julián Santos, especialmente en sus obras para escena.

Para el "Boceto Español" he considerado dedicar un apartado completo (5.1.) puesto que es el tema principal del presente trabajo de investigación.

Xavier Montsalvatge (1912-2002) compuso "Self-Paráfrasis para Clarinete y Piano".

Joan Guinjoan (1931), autor de "Fantasía para Clarinete y Piano", "Concierto para Clarinete y Orquesta" (1964) y "Miniaturas".

Otro compositor español que ha escrito para clarinete es Luis Blanes (1929), autor de "Casus vel Fortuna"

Amando Blanquer (1935-2005), compositor consagrado ya en el terreno de la música española compuso para clarinete "Dédalo".

Salvador Brotons (1959) "Sonata para clarinete y piano" Op. 46 (1988). César Cano (1960) compuso "Vigilias".

5.1.- EL "BOCETO ESPAÑOL".

Esta obra es la única pieza camerística de Julián Santos dedicada al clarinete.

Fue compuesta en 1952 y dedicada al clarinetista Rodolfo Jiménez.

En esta obra se observa un acercamiento al nacionalismo casticista típico del momento. Es una pieza para el lucimiento del clarinete, en la que la exhuberancia melódica combina perfectamente con el color y el virtuosismo solista.

A continuación me dispongo a hacer un análisis de la partitura del "Boceto Español" en el que realizo una comparación con la pieza de Manuel de Falla "El Paño Moruno" por su gran similitud.

El "Boceto español" de Julián Santos, ya desde su nombre, parece un escondido homenaje a la música de Manuel de Falla, que aún desconociendo el origen y la génesis de la obra, tras un detallado análisis comparativo de la pieza con otras del maestro gaditano, podemos establecer en especial, por la sencillez, brevedad y similitud, con "El paño moruno", primera de las "Siete canciones populares españolas''.

Origen de la fuente: Como inicio de esta similitud, podemos señalar el aspecto murciano de la fuente. Tanto "El paño moruno" , como obviamente el "Boceto Español" , parten de una fuente folklórica murciana, y ambas llevan el sobrenombre de "español", que en Falla tiene una justificación por cuanto lo murciano forma parte de un mosaico que se completa con piezas de otras regiones, pero que en Santos eleva el estilo a categoría por cuanto lo murciano se funde con otros parámetros que tradicionalmente se configuran como lo español.

Ritmo: El boceto está organizada en dos partes. En la primera parte Santos recurre a un ritmo básico de semicorchea que organiza los 12 primeros compases en forma de semicorchea alternada, y en adelante, en semicorchea agrupada. Igualmente lo hace en compás de 3/8.Este ritmo, habitual en la tradición musical española guarda un gran parecido con el de la introducción de la canción de Falla (lógicamente sin los enriquecimientos de este), curiosamente también en 3/8.

El Tempo de Falla es Allegretto vivace y el de Santos es Molto allegretto.

El tono inicial es diferente pero la nota de arranque es la misma (LA), porque, aunque el teórico tono no es el mismo (RE en Falla y fa m en Santos) sí lo es el modo inicial, cuyo procedimiento de formación se explica a continuación.

Dualidad Modal-Tonal: "El Paño moruno" está basado en la llamada escala andaluza que partiendo de LA se organiza de manera descendente como LA- SOL­ FA- MI -RE -DO - SI b -LA y de manera ascendente como LA - Si NATURAL - DO # - RE -MI -FA - SOL -LA. Cnriosamente, esa nota LA (finalis), actúa como Dominante de Re, formando el acorde (LA - DO # - MI), lo que justifica el tono de Re M.

finalis (se utiliza como V de re)

En Julián Santos la lectura no es tan clara. Sin embargo, si observamos los compases 1-4, aún habiendo 4 bemoles en la armadura (fa m ó La B M) la escala que construye tiene los sonidos de la escala andaluza dispuesta en forma de acorde de tónica en el compás 1 (LA - DO # - MI), y progresiones descendentes en compases 2-4, repitiendo la misma estructura en los compases 5-8. A partir del compás 9 es posible este análisis (Escala andaluza de DO) con la salvedad del La b (c 11) que no pertenecería a dicho modo.

Giros melódicos: Existe un giro habitual en música de Falla (y la andaluza por extensión) que es la nota pedal con pequeño ornamento final. Así empieza "El Paño moruno" y temas tan característicos como el de "El amor brujo".


formas:

En el "Boceto español" esa nota con adorno final la encontramos de tres

Como pedal melódico en compases 1-12

  • Como trino: ce 35-40
  • Como pedal en piano: ce 41 - 53

Por otro lado, hay dos diseños melódicos característicos. El primero, que llamaremos X se inicia en el piano con la interválica 3ª-3ª -4ª-2ª-3ª-3ª-2ª-3º- 3ª - 2ª - 3ª, y que está presente en el piano en los compases 1-4; 5-8; 9-12 y 54-57 y en el clarinete en los compases 41-44; 45-48 y 49-52. El segundo motivo, que llamaremos Z, es un juego escalístico ondulante seguido de un ornamento melódico progresivo y un arpegio final, que se producirá con variaciones (como se indica en la partitura)


- Análisis armónico: Como se ha dicho, la pieza tiene una base modal muy clara, perfectamente nítida hasta el compás 12, pero sin embargo, también es posible hacer una lectura tonal a partir de ahí con un ciclo armónico de mayoritaria abundancia de relaciones Subdominante (S)- Tónica (T). Del compás 13 a 40 puede analizarse como un fa m con un ciclo armónico II7 -V - T6 - V -II7 - V (es decir, sin tónica) o como un do m sin sensible en ciclos V- I- IV.



A partir del compás 44 se repite la idea modal inicial pero sobre LA b, para volver a repetir en ce 52-55 los ce 9-12.

En ce 58 -62 hay una modulación introtonal a Re b, para volver posteriormente a fa m en semicadencia a dominante en la doble barra que vuelve a Re b m.

En el casi ad limitum el piano hace un pedal que es la transformación del pedal inicial mientras el clarinete produce una melodía de carácter muy expresivo y rubato en la que destaca el motivo corchea, 2corcheas, negra con puntillo, que se repite rítmicamente.

Comienza en la dominante de Re b y va a tónica en el cuarto compás. Todo este fragmento es más simple armónicamente, puesto que se mantiene siempre en el tono de Re b Mayor hasta el último compás que va a MiMayor.

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6.- DISCOGRAFÍA.

l. "LA NIÑA DEL BOTICARIO"         

  • Introducción y coro interno.
  • Tonadilla (aria de la  Sobresalienta).
  • Entrada de Leonora.
  • Entrada de Matacientos y coro general.
  • Aria de Don Sabino.
  • Romanza de Marisa.
  • Dúo de Marisa y Don Sabino.
  • Entrada de Fernando ( con Don Sabino y Marisa).
  • Corregidor y Corchetes (coro de hombres).
  • Terceto cómico (Casilda, Marisa y Fernando).
  • Dúo de Marisa y Fernando. 
  • Estudiantina (Tenor y coro de hombres).
  • Final de la obra (Fernando, Don Félix, Don Sabino, Isidoro, Marisa, Corregidor y

Casilda).

INTÉRPRETES:

Orquesta Filarmónica de Los Urales dirigida por Lin Tao.

Coro de la Compañía Lírica "Julián Santos"

Marisa                                Ángeles Blancas

Casilda y Sobresalienta     Silvia Leivinson

Leonora                               Carmen Claure

Don Félix                             Aurelio Puente

Don Fernando                     Luis Dámaso 

Don Sabino                         Rodrigo Esteve

Corregidor                          Marcos Moncloa

Zapatero y Matacientos     Alvaro Lozano

Isidro y Tenor Estudiantina Javier Alonso

SELLO: EMI

EDITA: Compañía Lírica "Julián Santos".

LUGAR: Ekaterimburgo (Rusia) y Musigrama - Madrid (España).

FECHA: Junio de 2001.

COLABORAN: Fundación CajaMurcia

CRÍTICA: "Creemos que grabarla ha sido un orgullo, y que tendrá un gran impacto en la Región de Murcia, aunque el CD se ha distribuido por toda España y está a la venta en cualquier comercio musical. No se trata de un trabajo fácil, sino de que hay una calidad incuestionable en esta zarzuela". (José Ramón Alcaraz, delegado de zona de EMI Classics)

2. "VILLANCICOS DE JULIÁN SANTOS"

INCLUYE:

  • Corre Pastorcillo.
  • Llamada de los Pastores. 
  • Venimos del Monte. 
  • Tierno Niño.
  • Suena el Pandero.
  • El Rey Supremo.
  • Duerme.
  • Gloria.
  • Pastorcitos.
  • Los Reyes de Oriente.
  • Se han ido los Pastores
  • Alegría.
  • Campanitas de Belén.
  • Yo no quiero la Nieve.
  • Pajaritos.
  • Llegaron a Belén.
  • Triste Melancolía.

INTÉRPRETES:

• Coral "Ars Nova" dirigida por Antonio Salmerón.

• Orquesta Titular de la Compañía Lírica "Julián Santos" dirigida por Andrés Santos.

• Solistas: Carmen Claure, Silvia Leivinson y Agustín Sánchez.

SELLO: Producciones Lorca. 

EDITA: Producciones Lorca. 

LUGAR: Teatro Vico de Jumilla.

FECHA: 1 de agosto de 2000.

COLABORAN: Asociación Musical "Julián Santos", Asociación jumillana de "Amigos de la Música", Radio Jumilla, Cadena COPE (Jumilla), Telecable Jumilla, El Faro (Jumilla), Excelentísimo Ayuntamiento de Jumilla, Caja de Ahorros del Mediterráneo y CajaMurcia.

CRÍTICA: "Ahorapodemos escuchar una selección de aquellas composiciones navideñas en este grato compacto (...) Aunque fue grabado, según reza en su portada, el primero de agosto pasado, fecha poco propicia, sin duda, para que los intérpretes se pusieran en situación, su sonido sabe a tortas de anís, a mantecados de vino, a cordiales de almendra, (...) El Maestro Santos sabía combinar la tradición del villancico culto y popular, la delicada melodía de líricos acentos y el animado estribillo que cantaban alegremente grandes y chicos, la solemnidad de las frases litúrgicas, el canto angelical y la ruda espontaneidad de lospastores" (Antonio Díaz Bautista, Diario La Verdad).

3.- "MARCHAS PROCESIONALES"

  • Mantillas de Jueves Santo.
  • Getsemaní. 
  • Cristo de la Columna.
  • Vieja.
  • La Pasión.
  • Llorona.
  • Luz
  • Saeta
  • Célebre
  • Un Recuerdo

INTÉRPRETES: 

Banda de la Asociación Jumillana de "Amigos de la Música" dirigida por Antonio Milán Juan.

SELLO: Estudios Pertegas.

EDITA: Junta Central de Hermandades (Semana Santa de Jumilla).

LUGAR: Aula de Cultura de la Caja de Ahorros del Mediterráneo de Jumilla.

FECHA: Abril de 1992.

COLABORA: Excelentísimo Ayuntamiento de Jumilla y Consejería de Educación y Cultura de la Región de Murcia.

"RECUERDOS JUMILLANOS"

INCLUYE:

  • Recuerdos Jumillanos (Julián Santos).
  • El Pequeño Picolino (Julián Santos).
  • Miguelín Mateo (Julián Santos).
  • El Capitán (Julián Santos).
  • Manuel Alonso (Antonio Milán).
  • Obsesión (Julián Santos).
  • De mi Jumilla de Antaño (Julián Santos).
  • Mantillas de Jueves Santo (Julián Santos).
  • Ruzafa (Julián Santos).
  • Solera Jumillana (Octavio J. Palao).
  • Antón Conolé (Alfredo Santos).
  • Agareno (Julián Santos).
  • Paco Pergan (Julián Santos)
  • Moravia (Roque Baños)

INTÉRPRETES:

Banda de la Asociación Jumillana de "Amigos de la Música" dirigida por Antonio Milán Juan.

SELLO: Estudios Pertegas.

EDITA: Estudios Pertegas.

LUGAR: Teatro Vico de Jumilla.

FECHA: Año 1994.

COLABORA: Excelentísimo Ayuntamiento de Jumilla, CajaMurcia, Caja de Ahorros del Mediterráneo, Manuel Alonso Martínez, Materiales de Construcción y Saneamiento Codesur, S.A., Polígono Industrial Las Romerales Jumillanos.

5.- "BAGATELAS DE OTOÑO"

INCLUYE:

Suite Santa Ana:

  • A maner de Exordio
  • Ante las ruinas de Coimbra.
  • Paisaje y Danza.
  • Fuente Escondida.
  • Hacia el Monasterio
  • El Plena Serranía

Los Caprichos:

  • Iberiana
  • La Coqueta y el Tímido
  • Pánica Siringa.
  • El Abencerraje
  • Leyenda
  • Cautiva

Música de Cámara:

  • Boceto Español.
  • Andante en Sol Mayor.

INTÉRPRETES:

Pedro Valero (Piano).

Andrés Santos (Clarinete).

Laura Rodríguez (Violín).

SELLO: producciones Lorca.

EDITA: Compañía Lirica "Julián Santos".

LUGAR: Auditorio y Palacio de Congresos de la Región de Murcia

FECHA: Mayo de 1999.

COLABORA: Auditorio de Murcia, Asociación Pro-Música de Murcia, Caja de Ahorros de Mediterráneo y Excelentísimo Ayuntamiento de Jumilla.

CRÍTICA: "Estas obras que hoy ven la luz en esta grabación, inéditas y difundidas únicamente en el entorno cercano al compositor son las más elaboradas, profundas y con más enjundia de las escritas por el autor" (Juan Chupé).

6.-"MUSICA DE LA PASION"

INCLUYE: Dos CD's con composiciones originales para banda, pero orquestadas por Eugenio Santos para esta grabación. Contienen obras de Alfredo Santos, Julián Santos, Eugenio Santos y Andrés Santos.

CDl.

  • Entierro (Alfredo Santos)
  • Expiración (Alfredo Santos)
  • Vieja (Alfredo Santos)
  • Célebre (Alfredo Santos)
  • La Valquiria (Alfredo Santos)
  • Ecce Horno (Julián Santos)
  • La Saeta (Julián Santos)
  • Llorona (Julián Santos)
  • Luz (Julián Santos)
  • La Campana (Julián Santos)
  • La Pasión (Julián Santos)
  • Eternamente (Julián Santos)
  • Cristo de la Misericotdia (Julián Santos)
  • Jesús Prendido (Julián Santos)
  • Un Recuerdo (Julián Santos)
  • Getsemani (Julián Santos)

CD2.

  • Para Siempre (Julián Santos)
  • Cristo de la Columna (Julián Santos)
  • Cristo de la Salud (Julián Santos)
  • Amargura (Eugenio Santos)
  • Judas (Eugenio Santos)
  • In Memoriam (Andrés y Eugenio Santos)

INTÉRPRETES:

Orquesta Filarmónica "Música Viva" dirigida por Lin Tao.

EDITA: Junta Central de Hermandades de Semana Santa (Jumilla).

LUGAR: Moscú.

FECHA: Año 2005.

PROYECTOS DISCOGRÁFICOS:

A continuación incluyo las referencias de los próximos proyectos discográficos de los que ya se ha realizado una primera maqueta:

7·-  "EL FANTASMA DE LA TERCIA"

INCLUYE:

  • Preludio.
  • Romanza de Julián.
  • Dúo de Doña Ana y Corregidor.
  • Romanza de Doña Ana.
  • Terceto de Doña Ana, Clavelera y Julián.
  • Dúo cómico.
  • Coro de Vendimiadores.
  • Preludio Acto II. Coro de las Ánimas.
  • Terceto de Doña Ana, Clavelera y Don Luis. 1O. Quinteto.
  • Terceto del Miedo.
  • Mutis Cómico.
  • Fin Acto II.
  • Preludio Acto II.
  • Romanza de Don Jacobo.
  • Concertante.
  • Fin Cuadro I Acto III.
  • Final.

INTÉRPRETES:

  • Orquesta Filarmónica Rusa dirigida por Lin Tao.

LUGAR: Moscú.

FECHA: Julio de 2003.

CONTIENE: La grabación completa de la música sin las voces.

FECHA DE PUBLICACIÓN: Prevista para el año 2008.

8·-  "FARRUCA"

INTÉRPRETES:

Johana Jiménez, Manuel Lombo, Nuria Blázquez, Sara Lezana, Francisco J. Sánchez, Virginia Carmona, Coro Compañía Lírica "Julián Santos" y Rafael Andujar (Guitarra).

LUGAR: Moscú. FECHA: Julio de 2003.

CONTIENE: La grabación completa de la música con las voces incluidas.

Orquesta Filarmónica Rusa. Director: Lin-Tao

INCLUYE:

  • Recitado .
  • Preludio.
  • Como el trigo sin espiga
  • El Campanario
  • La Niña de la Cruz.
  • Besamé Jose Miguel.
  • A la Reja de la Lola, Lola.
  • Tanguillo de el Sereno.
  • Piñonero.
  • Blanca Rosa, Blanca Rosa
  • Fin del Acto I
  • Coro de Bandoleros
  • Rosamora
  • Por que te quise Gitana
  • Dolores la Cortijera
  • Final de la obra
  • Escenas Gtanas

7.- BIBLIOGRAFÍA.

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS:

  • El Picacho: "El último Bohemio", edt. Asociación de Amigos de Jumilla, 1983 (nº 23)
  • El Picacho: "La Jumilla Musical de hace un Siglo. La Saga de Baldomero, Alfredo y Julián Santos" por Manuel Gea Rovira.
  • Centro de Estudios Históricos: "La Saga Familiar de don Julián Santos" por Manuel Gea.
  • Transpunte: "Estreno de Los Gerifaltes, música del maestro Santos Carrión y letra de Guardiola Tomás". Viernes, 2 de febrero de 1951.
  • La Verdad: "Los Gerifaltes, música del maestro Santos Carrión y letra de Guardiola Tomás, éxito de F. Bosch y María Teresa Moreno". 1951.
  • La Verdad: "La música más experimental de .Julián Santos se estrena el domingo en el teatro Vico". Viernes, 9 dejunio de 2000.
  • La Verdad: "Julián Santos Carrión un ilustre Desconocido" por A. Díaz Bautista. Viernes, 6 de octubre de 2000.
  • La Verdad: "Perlas recién descubiertas". Viernes, 6 de octubre de 2000.
  • La Zarabanda: "Romance Brujo y Constitucional" por García Martínez.
  • La Verdad: "José Miguel Rodilla dirigirá mafíana a la orquesta de Murcia ante un auditorio repleto". Octubre de 1998.
  • La Verdad (digital): "La Sinfónica de Murcia borda un ameno concierto homenaje a la Constitución". 7 de diciembre de 1998.
  • La Verdad (digital): "Un nuevo éxito" por Octavio de Juan. 7 de octubre de 1998.
  • Ababol: "J.S. El Músico Resucitado"
  • La Verdad: "El Alcalde barítono" por Paco Abellán. 21 de marzo de 2003.
  • La Verdad: "Del Festival de Auxilio Social". Diciembre de 1995.
  • La Zarabanda: "La última broma" por García Martínez.
  • La Zarabanda: "La Niña del Boticario" por García Martínez.
  • La Zarabanda: "No apague el músico al hombre" por García Martínez. Domingo, 22 de noviembre de 1987.
  • La Verdad: "Emocionante Homenaje a Julián Santos" por Juan Andrés.
  • La Verdad: "Quieren estrenar La Niña del Boticario".
  • La Verdad: "La figura de Julián Santos será evocada por la televisión" por Juan Andrés.
  • La Verdad: "Se estrenará La Niña del Boticario" por Juan Andrés. Jueves, 31 de diciembre de 1987.
  • La Verdad: "Comenzaron los ensayos de La Niña del Boticario" por Juan Andrés.
  • La Verdad: "Julián Malina estrenará La Niña del Boticario" por María José Montesinos.
  • La Verdad: "Puede ser el relanzarniento musical de Murcia". Domingo, 14 de agosto de 1988.
  • La Opinión: "La Bella Durmiente se estrena casi medio siglo después de ser creada". Lunes, 15 de agostob de 1988.
  • Altiplano: "Éxito total de La Niña del Boticario" por Juan Antonio.
  • El Faro: "La Niña del Boticario será grabada en Rusia". Jueves, 7b de septiembre de 2000.
  • El Faro: "La Ural Philarmonic Orchestra grabará Farruca, del maestro Julián Santos" por Mari Carmen Cañete. Jueves, 28 de septiembre de 2000.
  • El Faro: "La Niña del Boticario será editada por EMI" por Mari Carmen Cañete. Jueves, 25 de abril de 2002.
  • El Faro: "El sello EMI rescata una zarzuela del jumillano Julián Santos Carrión" por Tania Costa Sábado, 15 de junio de 2002.
  • La Gacetilla: "Después de La Niña del Boticario viene El Fantasma de la Tercia"
  • La Zarabanda: "Para estrenar después de rm muerte" por García Martínez.
  • El Faro: "El Romea de Muria acogió la presentación del disco de Julián Santos La Niña del Boticario" por chelo Marín.
  • Mundo Clásico.com: "La recuperación de La Niña del Boticario" por Maruja Baliñas. 24 de octubre de 2002.
  • La Verdad (digital): "Zarzuelas" por César Oliva. 12 de noviembre de 2002.
  • Filomúsica (digital): "La Niña del Boticario resucita" por María Fernández Rodríguez. 2 de diciembre de 2002.
  • La Linterna.es: "Música en La Linterna del martes". 17 de diciembre de 2002.
  • La Zarabanda: "El maestro Santos" por García Martínez.
  • La Verdad: "Jornada Jumillana"por Octavio de Juan.
  • La Zarabanda: "El delantal de mi moza" por García Martínez.
  • Canfali: "Se estrenó en el Romea La Moza de la Dehesilla". Miércoles, 21 de marzo de 2001.
  • La Verdad: "Farruca se repondrá en agosto, 36 años después de su estreno" por Juan Andrés. Sábado, 27 de mayo de 1989.
  • La Verdad: "Comienzan los preparativos para el montaje de Farruca" por J. Andrés.
  • La Verdad: "El concurso de carteles sobre Farruca" por J. Andrés.
  • La Verdad: "La Compañía Julián Santos presenta una nueva versión de Farruca" por J. Andrés.
  • La Verdad: "Afortunada reposición de Farruca en Jumilla" por Octavio de Juan.
  • La Verdad: "Farruca y la música teatral del maestro Santos"
  • La Verdad: "La Compañía Julián Santos pondrá en escena en el Romea La Moza de la Dehesilla" por J.M.G.
  • La Verdad: "La Moza de la Dehesilla, una fiesta del maestro Julián Santos" por Octavio de Juan. Miércoles, 20 de febrero de 1991.
  • El Faro: "Nuevo éxito de la zarzuela Farruca" por Gustavo López. Jueves, 27 de marzo de 2003.
  • Canfali: "Las representaciones de Farruca obtuvieron un clamoroso y merecido éxito en el Teatro Vico". Miércoles, 26 de marzo de 2003.
  • La Verdad: "Aclamada reposición de Farruca" por Octavio de Juan.
  • El Faro: "Farruca tiene un gran futuro" por J.L. González/A. Guardiola. Jueves, 27 de febrero de 2003.
  • El Faro: "Farruca, fantasía folklórica" por J.L. González. Jueves, 20 de marzo de 2003.
  • El Faro: "Farruca triunfó en el Romea" por M.C. Núñez/G. López. Jueves, 29 de mayo de 2003.
  • El Faro: "La Ural Philarmonic Orchestra Rusa actuará mañana viernes en Jumilla"por M.C. Cañete. Jueves, 12 de octubre de 2000.
  • La Verdad: "La Moza de la Dehesilla, una fiesta del maestro Julián Santos" por Octavio de Juan. Miércoles, 20 de febrero de 1991.
  • El Faro: "La Compañía Lírica Julián Santos vive momentos de éxito con Farruca y La Niña del Boticario". Jueves, 28 de noviembre de 2002.
  • El Faro: "La música de don Julián, más viva que nunca" por Gustavo López. Jueves, 19 de octubre de 2000.
  • El Faro: "Los villancicos del compositor Julián Santos se recogen en un compacto" por M.C.N./M.G.G. Jueves, 2 de agosto de 2001.
  • El Faro: "Julián Santos, el maestro" por Antonio Verdú. Jueves, 27 de marzo de 2003.
  • La Verdad: "El autor de La Niña del Boticario ya es Hijo Predilecto de Jumilla" por Isabel Mateos. Lunes, 24 de marzo de 2003.
  • El Faro: "Julián Santos, el amigo" por Joaquín Medina Montoya. Jueves, 3 de abril de 2003.
  • Canfali: "Julián Santos nombrado Hijo Predilecto de Jumilla a título póstumo"
  • OTROS DOCUMENTOS:
  • Discurso proclamado por D. Antonio Verdú el 10 de Julio de 2001 en el acto de proclamación como Hijo Predilecto a título póstumo de Julián Santos.
  • Discurso proclamado por Joaquín Medina el 10 de Julio de 2001 en el acto de proclamación como Hijo Predilecto a título póstumo de Julián Santos.
  • Discurso proclamado por Miguel Baró en el acto de proclamación como miembro de la Academia de Bellas Artes.
  • Programas de mano.

GRABACIONES:

  • Archivo radiofónico de Cadena Ser en Yecla: Entrevista a Julián Santos por Koki.
  • Documental audiovisual de Julián Santos.
  • Grabación de Julián Santos improvisando al piano.

INTERNET:

  • www.juliansantos.com
  • www.el-atril.com
  • www.emsirinx. com
  • httI!://es.wiki11edia.org
  • www.trito.es
  • htt11://se11iensa.org.mx